El parche de seguridad KB5074109 comenzó a provocar errores en aplicaciones, cuelgues de Outlook y pantallas negras en algunos equipos, lo que reavivó las críticas a la calidad de las actualizaciones.

Microsoft volvió a quedar en el centro de las críticas tras detectar fallos en la primera actualización de 2026 de Windows 11. La compañía recomendó desinstalar el parche de seguridad para mitigar los errores reportados en múltiples equipos, luego de que la actualización comenzara a generar problemas de funcionamiento.
La actualización de seguridad 2026-01 (KB5074109, compilación 26200.7623) se distribuyó desde el 13 de enero para las versiones 25H2 y 24H2 de Windows 11. Poco después de su lanzamiento, comenzaron a multiplicarse los informes de fallos, entre ellos aplicaciones que dejan de funcionar, mensajes de error y casos puntuales de equipos con tarjetas gráficas de NVIDIA que registraron pantallas negras aleatorias tras la instalación.
Uno de los problemas más relevantes afecta a la versión clásica de Outlook. Microsoft reconoció inconvenientes en perfiles que contienen archivos PST, especialmente cuando estos se encuentran almacenados en OneDrive. En esas condiciones, el programa puede quedar colgado y no cerrarse correctamente.
Ante ese escenario, la empresa recomendó tres alternativas para los usuarios afectados: utilizar la versión web de Outlook, mover los archivos PST fuera de OneDrive o directamente desinstalar la actualización. Estas opciones fueron calificadas como soluciones incómodas, ya que ninguna resuelve el problema de fondo.
El incidente se suma a otros tropiezos recientes vinculados a Windows 11. En las últimas semanas, Microsoft lanzó una actualización fuera de banda para corregir fallos de inicio de sesión en conexiones de escritorio remoto y publicó un parche de emergencia para la versión 23H2, ya sin soporte, debido a un error que impedía apagar correctamente algunos dispositivos.
La sucesión de correcciones y parches reforzó las críticas sobre el control de calidad de las actualizaciones del sistema operativo. El primer gran parche del año generó más inestabilidad de la esperada y volvió a poner en duda la fiabilidad del proceso de actualización.
Mientras no exista una solución definitiva, la recomendación oficial de desinstalar el parche KB5074109 para evitar cuelgues de Outlook, errores en aplicaciones y otros fallos consolida la percepción de que, por ahora, la estrategia pasa por retroceder antes que seguir corrigiendo sobre una base problemática.

