El gesto con Milei que desató una crisis en el mundo criollo

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La participación de Oscar “El Chaqueño” Palavecino junto al presidente Javier Milei en el Festival Nacional de la Doma y el Folklore de Jesús María sigue generando sacudones en el ambiente tradicionalista. Días después de aquel show, la Asociación Federal de Raíces Criollas confirmó la expulsión del reconocido cantor popular de su nómina de socios.
Según trascendió a través de Lape Club Social y fue confirmado por fuentes vinculadas a la entidad, la decisión se formalizó mediante un comunicado interno que luego comenzó a circular en ámbitos folklóricos. Allí se sostiene que la presencia del artista en un “acto popular” compartiendo escenario con el jefe de Estado resulta “incompatible con la esencia criolla” que la organización dice defender desde su fundación.
La Asociación Federal de Raíces Criollas se define como un espacio ligado a las expresiones populares, a las luchas sociales y a la defensa de las tradiciones desde una perspectiva comunitaria. En esa línea, la conducción remarcó que históricamente mantuvo distancia de los espacios de poder político, sean del signo que sean, y que esa postura es parte de su identidad cultural.
Los argumentos de la Asociación y el impacto en el folklore
En el comunicado, la entidad sostuvo que la imagen del Chaqueño Palavecino al lado de Milei no se leyó como un gesto aislado, sino como una señal política contradictoria con los principios del movimiento que dicen representar. “Nuestros valores históricos están del lado del pueblo, no del poder”, señala el texto, marcando una posición crítica frente a cualquier acercamiento del folklore a figuras del gobierno nacional.
La expulsión del cantante abrió un intenso debate dentro del mundo del folklore y de las peñas criollas. Algunos referentes consideran que la decisión es coherente con la historia y la línea ideológica de la Asociación, que ha respaldado reclamos sociales y laborales de diversos sectores. Otros, en cambio, advierten que sancionar a un artista por compartir escenario con un presidente puede sentar un precedente complejo y tensionar aún más el vínculo entre cultura popular y política.
El Festival de Jesús María, uno de los encuentros más convocantes del calendario criollo, volvió así a quedar en el centro de la escena pública, no solo por su grilla artística y su tradicional jineteada, sino también por el lugar que ocupa en la discusión sobre el rol del folklore en la vida política argentina. La figura del Chaqueño, uno de los nombres más populares del género, se convierte ahora en eje de una controversia que promete seguir dando que hablar en peñas, festivales y redes sociales.
“Nuestros valores históricos están del lado del pueblo, no del poder”, remarcaron desde la Asociación Federal de Raíces Criollas al justificar la expulsión del artista.
Por el momento, Palavecino no difundió un descargo público sobre la sanción. Mientras tanto, la Asociación reafirmó su decisión y la convirtió en un mensaje político y cultural hacia dentro del movimiento tradicionalista, en un contexto en el que la relación entre gobierno, artistas y expresión popular vuelve a quedar bajo la lupa.

