El estudio, basado en observaciones del telescopio James Webb y publicado en Nature Astronomy, sostiene que la materia oscura determinó la distribución de las galaxias a gran escala.

Un equipo internacional de investigadores presentó este lunes (26.01.2025) en la revista Nature Astronomy el mapa con mayor resolución hasta la fecha de la materia oscura, un avance que refuerza la teoría de que este componente invisible fue la principal arquitecta del universo.
El trabajo se elaboró a partir de observaciones realizadas por el Telescopio Espacial James Webb y permitió determinar que la materia oscura fue la que definió la distribución a gran escala de las galaxias que hoy se observan en el cosmos.
El estudio estuvo dirigido en conjunto por investigadores de la Universidad de Durham, la Escuela Politécnica Federal de Lausana y la NASA. Según los científicos, en el origen del universo la materia oscura se aglutinó primero y luego atrajo a la materia normal, creando las regiones donde comenzaron a formarse estrellas y galaxias, y más tarde los planetas.
Los investigadores sostienen que, sin la materia oscura, la Vía Láctea podría no haber contado con los elementos necesarios para la aparición de la vida en la Tierra.
“Al revelar la materia con una precisión sin precedentes, nuestro mapa muestra cómo un componente invisible del universo ha estructurado la materia visible hasta el punto de permitir la aparición de galaxias, estrellas y, en última instancia, de la vida misma”, señaló Gavin Leroy, investigador de la Universidad de Durham y uno de los autores del estudio.
“Este mapa revela el papel invisible pero esencial de la materia , la verdadera arquitecta del universo, que organiza gradualmente las estructuras que observamos a través de nuestros telescopios”, agregó el científico en un comunicado.
El trabajo confirma además que la materia oscura no emite, refleja, absorbe ni bloquea la luz, y que “atraviesa la materia normal como un fantasma”. A pesar de ese carácter, interactúa con el resto del universo mediante la gravedad y ha atraído materia normal a lo largo de la historia cósmica.
“Hay miles de millones de partículas de materia oscura que atraviesan nuestro cuerpo cada segundo. No causan ningún daño, no nos perciben y simplemente siguen su camino. Pero toda la nube de materia oscura que gira alrededor de la Vía Láctea tiene suficiente gravedad como para mantener unida toda nuestra galaxia. Sin la materia oscura, la Vía Láctea se desintegraría”, apuntó Leroy.
El nuevo mapa cubre un área del cielo unas 2,5 veces más grande que la Luna llena, en la constelación de Sextans. El telescopio James Webb observó esa región durante 255 horas e identificó casi 800.000 galaxias, muchas de ellas detectadas por primera vez.
El equipo científico detectó la materia oscura al analizar cómo su masa curva el espacio. El mapa resultante contiene alrededor de diez veces más galaxias que los relevamientos previos realizados desde observatorios terrestres y el doble que los obtenidos por el telescopio espacial Hubble.
“Hemos pasado de ver una imagen borrosa de la materia oscura a observar la estructura invisible del universo con un nivel de detalle asombroso”, concluyó Diana Scognamiglio, investigadora de la NASA y otra de las autoras del trabajo.

