El municipio de Ramallo informó que comenzará a distribuir entre el personal del Hospital Gomendio un porcentaje de los recursos generados por el sistema SAMO

El intendente Mauro Poletti anunció que los trabajadores del Hospital Gomendio comenzarán a percibir una parte de los fondos provenientes del sistema SAMO, en el marco de una política que, según el Ejecutivo, apunta a fortalecer el reconocimiento económico al personal de la salud. La medida fue presentada como un avance en materia salarial, aunque no logró disipar el creciente malestar entre los empleados municipales, que continúan reclamando la reapertura de paritarias y una recomposición integral de sus ingresos.
La Ley SAMO permite a los hospitales públicos facturar prestaciones a obras sociales y empresas de medicina prepaga, generando recursos que luego pueden ser reinvertidos en el sistema sanitario. El municipio se incorporó al programa en diciembre pasado, lo que habilitó no solo el aporte al sistema provincial, sino también la posibilidad de distribuir parte de esos ingresos entre los trabajadores.
En esta primera etapa, se comenzará a coparticipar el 5 por ciento de lo efectivamente recaudado, monto que será repartido entre todo el personal del nosocomio. Desde el Ejecutivo sostienen que, con el crecimiento de la recaudación, este beneficio podría ampliarse y representar una mejora progresiva en los salarios del sector.
Sin embargo, para muchos trabajadores municipales, el anuncio aparece más como un paliativo que como una solución de fondo. Mientras un sector específico accede a un ingreso adicional, el resto de los empleados continúa sin una actualización salarial acorde al contexto inflacionario, que en los últimos meses erosionó fuertemente el poder adquisitivo.
La falta de paritarias se ha convertido en uno de los principales puntos de conflicto entre el Ejecutivo y los gremios. Desde hace meses, los sindicatos vienen reclamando la reapertura de la negociación salarial, sin obtener respuestas concretas. En ese sentido, consideran que las decisiones unilaterales, como la distribución del SAMO, no reemplazan el diálogo institucional ni una política salarial integral.
“Son medidas aisladas que no alcanzan a cubrir la pérdida real del salario”, señalan desde el sector gremial, al tiempo que advierten que muchos trabajadores municipales se encuentran por debajo de la línea de ingresos necesaria para sostener el costo de vida actual.
La gestión de Poletti enfrenta así cuestionamientos por priorizar soluciones parciales en lugar de avanzar en un acuerdo general que contemple a toda la planta municipal. Si bien el reconocimiento al personal de salud es valorado, también se reclama equidad y previsibilidad para el conjunto de los empleados.
En un contexto de creciente incertidumbre económica, la ausencia de paritarias y de una política salarial clara profundiza el malestar. Mientras tanto, los trabajadores esperan que los anuncios se traduzcan en mejoras reales y sostenidas, y no en respuestas temporales que postergan un debate de fondo.

