Paritaria municipal en Ramallo: gremios advierten un fuerte atraso salarial y cuestionan la oferta del Ejecutivo

La propuesta del gobierno de Mauro Poletti, que incluye una recomposición del 7,6% correspondiente a los últimos meses de 2025, fue considerada insuficiente por los sindicatos, que alertan por la pérdida acumulada, la falta de retroactividad y deudas pendientes con los trabajadores.

La paritaria municipal de Ramallo volvió a ponerse en marcha, pero lejos de traer alivio, dejó al descubierto el profundo atraso salarial que arrastran los trabajadores y las limitaciones de la gestión del intendente Mauro Poletti para dar respuestas concretas. La reciente propuesta del Ejecutivo, que contempla una recomposición del 7,6% correspondiente a los últimos meses de 2025, fue recibida con cautela, preocupación y fuertes cuestionamientos por parte de los gremios.

En la última reunión se incorporó formalmente a la mesa el Sindicato de Trabajadores Municipales de Ramallo (STMR), representado por Pablo Alcaraz. El dirigente reconoció que el ofrecimiento sorprendió, aunque dejó en claro que no modifica el diagnóstico de fondo. “La verdad que me sorprendió, yo esperaba que iba a ser menos, pero de todos modos sigue siendo insuficiente”, afirmó.

Alcaraz fue contundente al rechazar la idea de que se trate de un aumento. “Yo no lo veo como un aumento, sino como una recomposición salarial”, sostuvo, al recordar que los meses de octubre, noviembre y diciembre transcurrieron sin ningún tipo de actualización. Según detalló, el 7,6% surge de sumar inflaciones del 2,3%, 2,5% y 2,8%, sin retroactividad, lo que profundiza la pérdida acumulada.

El dirigente explicó que la propuesta está siendo analizada por los afiliados, aunque el clima general es de disconformidad. “La mayoría entiende que es insuficiente. Se agradece, pero es insuficiente”, remarcó. Para Alcaraz, la oferta se interpreta más como un gesto político que como una solución real. “La situación del empleado municipal es muy triste y desesperante a la vez”, describió.

A esta situación se suma otro reclamo sensible: la deuda del municipio con el propio sindicato. “Nos adeudan dos o tres meses de descuentos y eso nos ata de pies y manos”, señaló, en referencia a los aportes retenidos a los trabajadores que aún no fueron transferidos. Esa demora limita la capacidad del gremio para asistir a sus afiliados, en un contexto de creciente precariedad.

Por su parte, el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM) también expresó reparos. Su secretaria general, Marta Oliveros, reconoció que la propuesta “no era la que esperábamos”, aunque valoró la reapertura del diálogo. El esquema contempla el 7,6% más el IPC de enero, lo que podría rondar un 10% efectivo en febrero. Sin embargo, Oliveros fue clara: “No se le soluciona el problema a nadie, consideramos que es insuficiente”.

Según explicó, para un trabajador sin antigüedad, la mejora ronda los 32 mil pesos de bolsillo, una cifra que queda rápidamente licuada por el costo de vida. Además, recordó que el reclamo por actualización salarial viene desde fines de 2023, cuando la inflación golpeó con mayor fuerza los ingresos.

La dirigente también cuestionó que algunos adicionales, como los vinculados a la Ley SAMO en el área de salud, no se extiendan al resto del personal. “El espectro del empleado municipal es todo”, subrayó, mencionando sectores clave como recolección y servicios públicos.

Aunque las partes acordaron reunirse cada dos meses, el malestar persiste. La gestión de Poletti continúa en deuda con los empleados municipales, a pesar de las continuas promesas incumplidas.

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