La provincia aportó casi el 40% de los donantes en 2025 y sostuvo un modelo sanitario en red que permitió alcanzar el nivel más alto de procuración de órganos en la historia del país.

La donación de órganos alcanzó en 2025 su nivel más alto desde que existen registros en la Argentina. Con más de 20 donantes por millón de habitantes, el país marcó un récord histórico que no respondió a un fenómeno aislado ni circunstancial. Detrás de ese resultado, un dato sobresale con claridad: la provincia de Buenos Aires fue el principal sostén del crecimiento y explicó casi el 40% de los donantes registrados a nivel nacional.
Según reconstruyó Infocielo, a partir de un informe oficial publicado en la Revista Salud Pública del Ministerio de Salud bonaerense, el desempeño provincial no solo permitió compensar caídas en otras jurisdicciones, sino que consolidó un modelo de procuración sostenido, planificado y con fuerte presencia territorial. En 2025, Buenos Aires alcanzó una tasa de 21,6 donantes por millón de habitantes, por encima del promedio nacional, que se ubicó en 20,5.
El documento, titulado “La procuración de órganos como política de salud pública en red”, detalla la evolución del sistema provincial entre 2019 y 2025. En ese período, la provincia pasó de 235 a 377 donantes anuales, lo que implicó un aumento de 142 casos. En contraste, el resto del país registró una caída de 73 donantes en el mismo lapso. El peso relativo de Buenos Aires resultó determinante para que el balance nacional fuera positivo y alcanzara el máximo histórico.
Este crecimiento no respondió a factores demográficos ni a un aumento puntual de la demanda, sino a una política sanitaria que fortaleció la capacidad de detección, derivación y concreción de los procesos de donación dentro del sistema público.
Un esquema sanitario en red con impacto nacional
El informe oficial destaca que los resultados se explican por la articulación sostenida entre el Sistema de Emergencias Sanitarias, los hospitales públicos con unidades de terapia intensiva, el INCUCAI y el CUCAIBA. Ese entramado permitió establecer circuitos claros y ágiles para identificar potenciales donantes y garantizar la procuración en tiempos críticos.
La organización territorial resultó clave para reducir desigualdades entre establecimientos. El modelo bonaerense permitió derivar pacientes hacia hospitales estratégicos cuando las condiciones lo requerían, sin que el tamaño del centro de salud o su ubicación geográfica condicionaran el proceso. De ese modo, la provincia logró sostener estándares homogéneos de calidad en toda la red.
Un caso emblemático dentro de ese esquema fue el del Hospital Bicentenario de Esteban Echeverría. En 2025, ese establecimiento aportó 100 donantes, lo que representó el 10,5% del total nacional y más de una cuarta parte del aporte bonaerense. Según consignó Infocielo, el informe remarca que esa cifra superó incluso el récord mundial previo registrado por el Hospital Virgen de Arrixaca, en Murcia, España.
El hospital funciona como nodo central de una red regional que concentra derivaciones para optimizar tiempos y recursos. Gracias al aporte del sistema público de la provincia de Buenos Aires, alrededor de mil trasplantes pudieron realizarse en 2025, beneficiando tanto a pacientes bonaerenses como a personas de otras provincias que accedieron al sistema nacional de asignación.
La experiencia documentada en la publicación científica refleja que, cuando la política sanitaria se sostiene en el tiempo, con planificación estatal y presencia territorial efectiva, la donación de órganos deja de ser un hecho excepcional y se consolida como una garantía concreta del derecho a la salud.

