Mauricio Javier Atencio Krause fue declarado responsable por el homicidio culposo de Valentín Mercado Toledo en Río Negro. Además, lo inhabilitaron por siete años y seis meses para ejercer la medicina

La Justicia condenó a tres años de prisión a un anestesista al considerarlo responsable de la muerte de un niño de cuatro años, ocurrida durante una intervención médica en la que el profesional se distrajo con su teléfono celular mientras debía controlar parámetros vitales.
El fallo estableció que el acusado incurrió en una conducta negligente, al desatender sus obligaciones específicas durante el procedimiento, lo que derivó en una falla en el monitoreo del paciente pediátrico. Esa omisión resultó determinante en el desenlace fatal.
Según se probó en el juicio, el anestesista utilizó el celular en un momento crítico de la intervención, incumpliendo los protocolos básicos de seguridad y vigilancia continua que exige su rol. La sentencia consideró que esa distracción constituyó un grave apartamiento del deber de cuidado profesional.
Además de la pena de prisión, el tribunal dispuso la inhabilitación para ejercer la medicina durante el mismo período, al entender que la conducta demostrada vulneró de manera directa la confianza pública depositada en el sistema de salud.
La muerte del niño generó una profunda conmoción y reabrió el debate sobre la responsabilidad profesional, el uso de dispositivos electrónicos en ámbitos sanitarios y la necesidad de reforzar los controles y estándares de atención, especialmente en prácticas médicas de alta complejidad.

