La empresaria y esposa del delantero de Inter Miami habló sobre su intimidad familiar y los hábitos saludables que mantienen.

Lionel Messi y Antonela Roccuzzo conforman una de las parejas más reconocidas a nivel mundial, no solo por su exposición pública sino por el estilo de vida que sostienen junto a sus hijos Thiago, Mateo y Ciro. En una reciente entrevista, la empresaria brindó detalles sobre la rutina saludable que mantienen en el día a día y explicó cómo la alimentación ocupa un lugar central en la dinámica familiar, en línea con las exigencias profesionales del capitán argentino a sus 38 años.
Roccuzzo dialogó con la revista ELLE acerca de su entrenamiento, su estilo de vida y el rol de la nutrición en su hogar. Allí dejó en claro que la disciplina alimentaria forma parte de una decisión integral: “Mi esposo siempre tiene que estar a dieta por lo que hace. Tenemos que comer sano. No bebemos alcohol ni fumamos. Intentamos que todo sea orgánico. Todo se complementa: el ejercicio, la nutrición y la salud mental; es una forma de vida”.
El cambio más significativo en la alimentación de Messi se produjo tras el Mundial de Brasil 2014. Por recomendación de Martín Demichelis, consultó al nutricionista italiano Giuliano Poser, quien le indicó ajustes estrictos en su dieta. Antes de esa modificación, el rosarino había sufrido vómitos recurrentes y algunas lesiones musculares que afectaron su rendimiento.
En declaraciones al diario español AS, Poser explicó algunos de los lineamientos: “El azúcar es lo peor que hay para los músculos. Mientras más lejos se esté del azúcar, mejor. Las harinas refinadas también son un gran problema, básicamente porque hoy en día es muy difícil encontrar un grano de trigo sano, sin contaminar”.
Desde entonces, Messi redujo de manera drástica el consumo de productos ultraprocesados como alfajores, galletitas, gaseosas, frituras y dulce de leche en grandes cantidades. En su momento, el propio futbolista reconoció: “Tenía de todo adentro de la panza. Un quilombo bárbaro por lo mal que comí durante muchísimos años”. Actualmente, su alimentación se basa en pescado, pollo, cerdo, arroz sin condimentos, verduras, frutas y alimentos orgánicos, con moderación en la carne roja. También incorporó alimentos ricos en vitaminas, minerales y fibra, presentes en granos enteros, legumbres y aceite de oliva.
Poser agregó: “Las verduras, frutas de temporada y una buena cantidad de agua son combustibles esenciales para nuestros músculos. Hay que reducir la ingesta de alimentos procesados o contaminados”, y señaló que una buena nutrición ayuda a prevenir lesiones como tendinitis, entesitis y contracturas musculares.
En paralelo, Roccuzzo detalló su propia rutina de ejercicio. “Intento entrenar todos los días. Voy a un gimnasio solo para mujeres. Dos veces por semana, tomo clases de FitJam, que son súper divertidas, con una profesora brasileña. Es una forma de desconectar. Me hace olvidar todo y empezar el día con buen pie”. También destacó la constancia como eje central: “Siempre he sido muy atlética, incluso de niña. Hacía aeróbic, pero fue entonces cuando era más consciente de mi cuerpo. Pero ahora han pasado quizás dos o tres años desde que tengo un plan de fuerza, nutrición, dieta y recuperación. Para mí, es como mi terapia”.
La empresaria explicó que ese espacio funciona como un momento personal de desconexión. “Me siento fuerte. Es muy importante hacerlo como mi meditación. Dejo el teléfono en el bolso. Pongo mi reloj electrónico en ‘No molestar’ y esa es mi hora. Voy allí, vuelvo a casa y luego tengo el resto del día con los niños y todo lo demás”.
Además, remarcó el respaldo de Messi en su crecimiento profesional. “Es importante hacer las cosas por una misma. Fue difícil, y todavía lo es. No siempre lo disfruto. Pero cuento con el apoyo de mi marido, y eso es muy importante. Si no tuviera ese apoyo, no creo que pudiera hacer esto plenamente”.
En esa línea, reflexionó sobre el equilibrio entre maternidad y desarrollo personal: “Intento centrarme en mi familia. Mis hijos son mi prioridad número uno. Y ahora puedo empezar a hacer cosas por mí misma. Es difícil encontrar el equilibrio como madre, empresaria y alguien que intenta estar presente en eventos. Me sentía muy culpable por salir de casa y no estar con los niños. Fui a Nueva York unos días y me sentí mal. Pero al volver, todo estaba perfecto. Nadie murió. Me di cuenta de que puedo hacer cosas con más frecuencia. Pero creo que es muy importante para mí mostrarles que se puede ser una mujer poderosa y tener una vida propia”.
Por último, reconoció que dar entrevistas forma parte de un proceso personal. “Soy muy tímida y esto es muy nuevo. Nadie conoce mi voz. No hablo. Incluso hacer esta entrevista es nuevo para mí. Así que con el tiempo, estoy empezando a tener más confianza y seguridad en mí misma”, concluyó.

