El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, cuestionó el liderazgo del mandatario de Rusia durante la Conferencia de Seguridad de Múnich. Sostuvo que Moscú no tiene intención de frenar los ataques y también confirmó que habrá una nueva ronda de negociaciones con participación de Estados Unidos.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, lanzó este sábado una fuerte crítica contra su par ruso, Vladímir Putin, durante su intervención en la Conferencia de Seguridad de Múnich, uno de los principales foros internacionales sobre política exterior y defensa.
En ese escenario, Zelenski afirmó que “nadie en Ucrania cree que Putin vaya a dejar a nuestra gente tranquila, y tampoco dejará tranquilas a otras naciones europeas, porque no puede prescindir de la idea de la guerra”, según consignó el medio DW.
El mandatario ucraniano fue más allá al referirse directamente al perfil del jefe del Kremlin: “Pueda verse como un zar, pero en realidad es un esclavo de la guerra. No lleva una vida normal”.
Acusaciones sobre los ataques y el impacto energético
Durante su exposición, Zelenski volvió a denunciar los bombardeos sobre infraestructura civil y aseguró que “la mayoría de los ataques aéreos se dirigen contra centrales eléctricas”. Según su descripción, el impacto de esos ataques fue tan profundo que no queda una sola estructura energética en funcionamiento pleno.
Desde el inicio de la invasión rusa en 2022, Ucrania ha denunciado reiterados ataques contra su red energética, especialmente durante los meses de invierno, cuando la demanda de electricidad aumenta. Kiev sostiene que estos bombardeos buscan debilitar la capacidad operativa del país y afectar a la población civil.
En ese contexto, Zelenski insistió en que la guerra no solo afecta a Ucrania, sino que representa una amenaza más amplia para la estabilidad europea.
Negociaciones en agenda
Más allá de las críticas, el presidente ucraniano confirmó que el 17 y 18 de febrero se llevará a cabo una nueva ronda de negociaciones entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos.
Si bien no brindó mayores detalles sobre el temario, el anuncio marca un nuevo intento por encauzar el conflicto por la vía diplomática, en medio de un escenario militar que continúa siendo inestable.
Las declaraciones en Múnich dejaron en claro que, al menos en el plano discursivo, la distancia entre Kiev y Moscú sigue siendo profunda, aun cuando se mantienen abiertos canales de diálogo.

