Wanda Nara pasó el feriado de Carnaval con sus hijas y las de sus amigas, entre juegos y actividades en casa
La conductora mostró en redes la jornada compartida por sus dos hijas junto a las niñas de Evangelina Anderson, La Joaqui y Valu Cervantes, en el marco del feriado de Carnaval.
Wanda Nara, Evangelina Anderson, La Joaqui y Valu Cervantes forjaron un vínculo cordial durante las grabaciones de MasterChef Celebrity, pero fueron sus hijas quienes llevaron esa relación un paso más allá y la transformaron en una amistad genuina. El tiempo compartido fuera de cámara y, en el caso de las hijas de Wanda y Evangelina, la coincidencia de vivir en el mismo edificio y asistir al mismo colegio, fortalecieron un lazo que trascendió lo profesional y lo mediático.
No resulta extraño, entonces, que las niñas compartan encuentros habituales y que sus madres den cuenta de esos momentos en redes sociales. En esta oportunidad, fue Wanda Nara quien se ocupó de cuidar a las siete pequeñas y de organizar una tarde de juegos al aire libre. “El lugar más lindo de la infancia: la plaza”, escribió la conductora del reality de cocina en una de sus historias, acompañando un video en el que se las ve correr, reír y jugar a las escondidas mientras ella cuenta antes de salir a buscarlas.
Más tarde, una imagen ligeramente desenfocada de las niñas en pleno juego volvió a aparecer en las redes de Wanda, esta vez acompañada únicamente por un emoji de corazón atravesado por una flecha, como expresión de la felicidad que le genera ver a sus hijas compartir la infancia con sus amigas. Con el paso de las horas y ya entrada la noche, la conductora sumó una nueva postal con el mismo símbolo y la frase “Se nos hizo de noche en la plaza”, reflejando una jornada que se extendió más de lo previsto y que ninguna quiso dar por terminada.
Un cierre familiar alrededor del asado
La jornada de amistad y juegos no terminó allí. Al regresar, Valentino López, el hijo mayor de Wanda Nara y Maxi López, decidió esperar a las niñas con un asado y convirtió el encuentro en una celebración familiar. Sobre una tabla de madera, los cortes de carne y los chorizos fueron protagonistas, acompañados por una ensalada. “Asadito de Valu para todas las amiguitas de sus hermanitas”, escribió Wanda, al destacar el gesto de su hijo y el clima de camaradería que atraviesa a su familia.
Juegos, rituales y recuerdos que perduran
Las publicaciones no solo reflejaron la importancia de cultivar amistades desde la infancia, sino también el valor de los rituales cotidianos y la integración entre distintas generaciones. El entusiasmo de las niñas, la dedicación de Wanda y la participación activa de Valentino dejaron en evidencia cómo, aun en medio de agendas exigentes y exposición mediática, el tiempo compartido y los encuentros simples se transforman en recuerdos imborrables. La plaza, los juegos y una comida casera funcionaron como el escenario ideal para afianzar lazos y vivir la niñez con naturalidad.
Un antecedente reciente en MasterChef
Dos semanas atrás, en MasterChef Celebrity, se vivió una gala especial que tuvo como protagonista a Evangelina Anderson, quien debió enfrentarse a uno de sus mayores rechazos: la carne. Visiblemente afectada, con lágrimas en los ojos y esforzándose por mantenerse en pie, la modelo —vegetariana y quien aseguró no haber probado nunca carne— definió la experiencia con una frase contundente: “Es una tortura”.
Mientras los especialistas explicaban las diferencias entre un novillo Hereford criado a pastura y uno Angus recriado a grano, Evangelina Anderson fue la primera en quebrarse y descomponerse. Incluso debió cambiar su ubicación con Chino Leunis para quedar más alejada del escenario principal de la noche. Con el cuerpo rígido y la mirada esquiva, intentó sostener la situación con respeto, aunque sin poder disimular su incomodidad. “Yo estoy intentando ver, porque siento que es una falta de respeto a los carniceros, pero en cuanto puedo desvío la mirada y pienso en cosas lindas”, confesó, lo que generó preocupación tanto en el jurado como entre sus compañeros.
Pese a ese momento de tensión, logró superar el desafío, cocinó un plato con proteína animal y decidió rendir homenaje a sus hijas, Lola y Emma, y a las hijas de Wanda Nara. Frente al jurado, integrado por Damián Betular, Germán Martitegui y Donato de Santis, Evangelina presentó su preparación luego de un suspiro que anticipó la carga emocional del momento. El plato se llamó “FLIE”, una sigla con fuerte valor personal. “Es en honor a mis dos hijas y a sus amiguitas”, explicó. Y agregó: “Son mis dos hijas y las dos hijas de Wanda. Se aman, son como hermanas. Son como sobrinas para mí”.