El ex defensor brasileño volvió a referirse al episodio ocurrido durante el cruce de octavos de final frente a la Selección argentina, liderada por Diego Maradona, en el Mundial de Italia 1990.

Branco, una de las figuras de la selección de Brasil durante la última década del siglo XX, volvió a referirse a un episodio que pasó de leyenda urbana a un hecho que incluso Diego Maradona reconoció años después como verídico. El ex lateral derecho del Scratch reiteró que fue “envenenado” durante el cruce ante la Selección argentina por los octavos de final del Mundial de Italia 1990.
Según su testimonio, tras beber de una botella ofrecida por integrantes del equipo argentino comenzó a sentir los efectos de un fármaco, al punto de describir la sensación como la de estar “borracho”. Branco remarcó que lo que más le generó indignación fue la posibilidad de haber sido sorteado para un control antidopaje y dar positivo por una sustancia ajena a su voluntad.
En una entrevista con el diario italiano La Gazzetta dello Sport, el ex futbolista —con paso por Inter de Porto Alegre, Flamengo, Genoa y un retiro en Fluminense— fue contundente al reconstruir lo ocurrido el 24 de junio de 1990 en el Estadio Delle Alpi de Turín, entonces casa de la Juventus. Branco disputó tres Copas del Mundo y formó parte del plantel brasileño campeón en Estados Unidos 1994.
“Maradona lo confesó todo 15 años después. Lo denuncié al final del partido y nadie me creyó, pero lo que más me enfada es que si me hubieran seleccionado para el control antidopaje, ¡me habrían tachado de drogadicto! En el campo me sentía borracho, todo daba vueltas, todo el Delle Alpi daba vueltas. Sentía resaca, como cuando te pasas con el alcohol y te tumbas en la cama. Dos meses después jugamos un amistoso y Ruggeri me lo contó todo. Es un mal ejemplo: Bilardo, su entrenador, hacía estas cosas incluso con jugadores de sus propios clubes con los que no quería jugar”, sostuvo el brasileño, al recordar el episodio que dio la vuelta al mundo.
El propio Maradona fue quien años más tarde relató el hecho en tono distendido. En el programa Mar de Fondo, emitido por TyC Sports, explicó cómo se habría originado la situación: “Alguien picó un rohypnol y se pudrió todo”, dijo en referencia al sedante de uso psiquiátrico.
La reconstrucción del episodio indica que, a los 39 minutos del primer tiempo, Ricardo Rocha cometió una infracción sobre Pedro Troglio. Mientras el doctor Raúl Madero y Galíndez, histórico masajista y utilero del seleccionado argentino, se acercaron para asistirlo, también lo hicieron Maradona, Oscar Ruggeri, Ricardo Giusti y Julio Olarticoechea para hidratarse. En la heladera convivían, según la versión que se consolidó con los años, botellas de agua mineral comercial y viejas cantimploras verdes de una bebida isotónica. Estas últimas, de acuerdo con el relato que atravesó décadas, habrían sido las destinadas a “convidar” a los jugadores brasileños.
“Vascooo, de ése no, de ése no, tomá del otro”, gritó Diego Maradona en un programa de televisión cuando reconstruyó la historia. La advertencia estaba dirigida a Julio Olarticoechea, quien había tomado de una de las botellas que, según el propio relato posterior, estaban destinadas a los jugadores brasileños. Una de esas fue la que ingirió Branco y que le habría provocado el malestar con el que disputó el resto del clásico sudamericano por los octavos de final del Mundial. Aquella tarde en Turín, con una jugada memorable de Maradona y la definición de Claudio Caniggia, la Selección argentina se impuso 1-0 y avanzó a los cuartos de final.
Recuerdos de club y un gol inolvidable en Génova
Más allá de ese episodio, el ex futbolista brasileño repasó otros hitos de su carrera. Recordó como uno de los momentos más emotivos el gol de tiro libre que le marcó a Sampdoria en el clásico genovés. Según relató, al finalizar el encuentro vio a todos llorar y pensó que se trataba de una tragedia, hasta comprender que eran lágrimas de alegría por el triunfo. Aquella conquista quedó inmortalizada en una tradicional postal navideña que los hinchas aún conservan, más de tres décadas después. También evocó una apuesta con Cláudio Taffarel, con quien compartió la selección y coincidió en Parma, que dudaba de su capacidad para convertirle de tiro libre: “La cena la terminó pagando él”.
Estados Unidos 94 y la definición por penales
Otro recuerdo central fue la final del Mundial de Estados Unidos 1994 ante Italia, resuelta desde los doce pasos. Branco convirtió su ejecución, mientras que Franco Baresi, Daniele Massaro y Roberto Baggio fallaron para la Azzurra. El ex defensor confesó su sorpresa al ver el remate del histórico número 10 italiano: “Fue el único penal que pateó alto en toda su carrera, normalmente elegía el rincón”. Y añadió: “Cuando lo vi volar pensé que estaba en la cima del mundo. Me dije: ‘Ok, adiós y gracias’. Nunca más volví a jugar un Mundial”.
Presente en el fútbol brasileño y elogios a Ancelotti
Antes de aquella definición, Branco había marcado un gol decisivo en los cuartos de final frente a Países Bajos. “El más importante de mi vida: 3-2 a menos de diez minutos del final y pasamos a semifinales”, recordó. En la actualidad coordina los seleccionados juveniles de Brasil y trabaja junto a Carlo Ancelotti, a quien definió como “una persona simple y humilde, como todos los grandes”. Además, lo consideró el mejor entrenador del mundo y confió en que puede devolverle a su país la Copa del Mundo: “La verdad siempre la dice el campo”.

