El encuentro se realizó en el Vaticano y permitió al Opus Dei exponer su posición institucional frente a las denuncias por presunta explotación laboral y trata de personas

El papa León XIV recibió este lunes en el Vaticano a las principales autoridades del Opus Dei, en una audiencia en la que se abordaron distintos temas institucionales y pastorales. Entre ellos, se analizó la causa judicial que la organización enfrenta en la Argentina por denuncias vinculadas a presunta explotación laboral y trata de personas.
La reunión se desarrolló en la biblioteca del Palacio Apostólico y contó con la presencia del prelado español Fernando Ocáriz y del vicario auxiliar argentino Mariano Fazio, quienes expusieron ante el Pontífice la posición institucional de la Obra frente a las controversias judiciales abiertas en el país sudamericano. El diálogo se desarrolló en un clima de confianza.
El origen y avance de la causa judicial
La causa se originó a partir de una investigación periodística publicada en 2021, que reunió testimonios de 43 mujeres identificadas como “numerarias auxiliares”. Según esas declaraciones, habrían realizado durante años tareas domésticas dentro de la organización sin percibir remuneración.
En base a esos testimonios, en 2023 se presentó una denuncia penal por presunta trata de personas y explotación laboral. Desde el Opus Dei rechazaron las acusaciones y sostuvieron que los hechos fueron interpretados de manera incorrecta, al señalar que existen diferencias entre reclamos laborales o previsionales y eventuales responsabilidades penales.
La investigación avanzó con pedidos fiscales para que exautoridades de la prelatura en la Argentina presten declaración indagatoria. En 2025, además, se solicitó incorporar al expediente a dirigentes actuales de la organización, lo que elevó el impacto institucional del caso.
Medidas internas y cambios en el encuadre eclesiástico
En paralelo, la institución creó en 2022 una comisión interna destinada a escuchar a las denunciantes y posteriormente estableció una oficina permanente orientada a procesos de reparación y resolución de conflictos.
El Opus Dei fue erigido como Prelatura personal en 1982, mediante la constitución apostólica Ut sit. Esa condición le otorgó una estructura similar a la de una diócesis, aunque sin estar vinculada a un territorio concreto.
Durante el pontificado de Francisco, la Obra pasó a depender del Dicasterio para el Clero y no del de los Obispos, como ocurría hasta entonces. A partir de esa reforma, el Opus Dei dejó de integrar la estructura jerárquica de la Iglesia como una diócesis y quedó bajo control directo del ministerio del Clero. Además, se estableció la obligación de presentar un informe anual sobre el estado de la Prelatura y se determinó que el prelado no pudiera ser obispo.
Interés del nuevo pontífice y definiciones recientes
Algunos analistas consideraron que esas decisiones apuntaban a limitar el poder institucional del Opus Dei, una interpretación que Francisco rechazó. Ahora, León XIV, que entre 2023 y su elección se desempeñó como prefecto del Dicasterio para los Obispos, retomó el análisis de la situación y recibió a los responsables de la Obra en una de las primeras audiencias desde su elección, el pasado 8 de mayo.
En ese mismo marco, el Papa avanzó además en definiciones internas y designó a una nueva autoridad en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, en el inicio de una reorganización del esquema comunicacional del Vaticano.

