Murió el empresario detrás de churros el Topo”

La empresa confirmó el fallecimiento a los 85 años y anunció el cierre por duelo de su histórica sucursal de la Costa.

Murió Juan Carlos “Cacho” Elías, uno de los fundadores de la tradicional marca de churros El Topo. Tenía 85 años y la empresa confirmó la noticia en sus redes sociales, donde publicó un mensaje de despedida y comunicó el cierre por duelo de la histórica “madriguera de la 83” durante el resto del verano.

En el mensaje lo describieron como “el de las ideas locas, el carismático, un trabajador incansable” y agregaron que “ya debe estar contando sus miles de anécdotas en donde quiera que esté”. También enviaron un saludo a Betty, su mujer y “compañera de toda la vida”, y a sus hijas y nietos.

La historia de la marca comenzó a fines de los años sesenta cuando Elías y Hugo Navarro trabajaban como cadetes en moto. Un accidente de tránsito los obligó a cambiar de rumbo y, tras desempeñarse como repartidor de churros, Elías propuso emprender en ese rubro. Luego de intentos fallidos en Buenos Aires, apostaron por Villa Gesell, que crecía como destino turístico.

En 1968 abrieron su primera churrería en un pequeño local entre las calles 109 y 110. El nombre surgió por sugerencia de un letrista que propuso “El Topo”, inspirado en el personaje Gigio. La decisión de escribir “churros” al revés en el cartel formó parte de la estrategia inicial para llamar la atención y diferenciarse.

– Publicidad –

El crecimiento fue rápido y al año siguiente inauguraron una sucursal en Necochea. Los socios dividieron la gestión y así comenzó una expansión que con el tiempo se transformó en un emprendimiento familiar administrado por los hijos de los fundadores.

En sus comienzos ofrecían churros de dulce de leche y crema pastelera. Después de la crisis de 2001 incorporaron medialunas, chipá, tortas fritas y bolas de fraile. Más tarde sumaron rellenos salados, entre ellos el de roquefort, además de opciones como leberwurst, aceituna, jamón y queso y nutella.

En 2009 la firma llegó a la Ciudad de Buenos Aires con su primera sucursal en Palermo y luego sumó locales en distintos puntos de la capital y de la Costa.

El episodio digital más recordado ocurrió en 2020, cuando un comentario crítico del humorista Lucas Lauriente sobre los churros de roquefort generó una respuesta irónica desde la cuenta oficial que se volvió viral. La marca multiplicó seguidores y consolidó su presencia en redes, donde hoy reúne casi 20.000 seguidores en TikTok y 127.000 en X.

En los últimos años, la empresa profundizó esa estrategia digital con un tono descontracturado y respuestas en tiempo real para un público joven, combinación que consolidó su identidad y proyección más allá de la temporada de verano.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -