Con 134.141 nuevas demandas laborales iniciadas, la litigiosidad llegó a su nivel más alto desde la creación del sistema y expone fuertes desigualdades entre provincias.

El fuerte incremento de los juicios laborales vinculados a riesgos del trabajo volvió a encender señales de alarma en el sistema. Durante 2025 se iniciaron 134.141 nuevas demandas, el número más elevado desde la creación del régimen en 1996, en un contexto en el que la litigiosidad no solo crece en términos absolutos, sino que también muestra profundas disparidades territoriales.
Según datos de la Unión de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (UART), el índice de judicialidad alcanzó los 132,8 juicios cada 10.000 trabajadores cubiertos. Esa cifra implica una suba interanual del 7,2%, mientras que el total de causas avanzó un 6,4% en comparación con 2024.
Concentración de las demandas en pocas jurisdicciones
Uno de los rasgos más marcados del fenómeno es su fuerte concentración geográfica. El 73% de los juicios se acumula en solo tres jurisdicciones: Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires y Santa Fe, que en conjunto representan el 61% del empleo formal cubierto por el sistema.
Esta brecha sugiere que el incremento de la litigiosidad no responde exclusivamente a factores laborales o productivos. Más bien, estaría vinculado a distorsiones en los procesos judiciales locales.
En términos absolutos, Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires concentraron cerca de seis de cada diez demandas iniciadas. En la provincia de Buenos Aires, el nivel de judicialidad superó el promedio nacional, al ubicarse en 159,4 juicios cada 10.000 trabajadores. En el distrito porteño alcanzó los 112,8, tras un incremento interanual del 12%, por encima de la media del sistema.
Resultados limitados del marco normativo
A casi una década de la sanción de la Ley 27.348, que buscó desalentar la litigiosidad mediante la creación de instancias administrativas previas, los resultados se mantienen lejos de lo esperado. Mientras los indicadores de siniestralidad muestran mejoras sostenidas, la cantidad de juicios continúa en aumento.
De acuerdo con los datos del sistema, los accidentes laborales se redujeron un 55% y las muertes un 80%. Sin embargo, esa mejora en prevención y cobertura no se tradujo en una baja de la judicialización, que sigue creciendo año tras año.
Desacople entre siniestralidad y litigiosidad
Según el informe de la UART, durante 2024 no se registraron variaciones significativas en la siniestralidad que expliquen el salto en los índices de litigiosidad observado en 2025. El documento también remarca la marcada desproporción frente a los estándares internacionales.
Si Argentina exhibiera niveles similares a los de España o Chile, la cantidad de juicios iniciados el año pasado se habría reducido a 8.234 o 5.663 casos, respectivamente. Estas cifras se encuentran muy alejadas de los 134.141 procesos efectivamente registrados.
Un desafío que vuelve a la agenda
Con fuertes asimetrías entre provincias y un volumen de demandas en niveles récord, el desafío de reordenar el esquema de riesgos del trabajo vuelve a ocupar un lugar central en la agenda del sector.

