En San Nicolás, unos 47.000 alumnos y alumnas de los niveles inicial, primaria, secundaria y superior retomarán las clases luego del receso de verano. Los estudiantes de secundaria de los cursos más avanzados lo harán la semana próxima y superior, más tarde. Lo cierto es que las huelgas dispuestas por el sector docente -y los auxiliares de educación de ATE, entre otros gremios-, impactarán en el comienzo de las clases afectando mayormente a la gestión pública que en San Nicolás representa en total a más de 33.000 estudiantes.

Mañana comienza el ciclo lectivo, que en nuestra ciudad involucra a unos 47.000 alumnos de los niveles inicial, primaria, secundaria y superior. En secundaria, son los alumnos de primer año que inician su asistencia a los establecimientos educativos luego del receso de verano, mientras que el resto de los cursos lo hará a partir de la semana que viene. En superior, las clases comienzan más tarde y en marzo tienen lugar mesas de exámen. Lo cierto es que las medidas de fuerza dispuestas por el sector docente, impactarán en el comienzo de las clases afectando mayormente a la gestión pública que en San Nicolás representa en total a más de 33.000 estudiantes.
La convocatoria a un paro nacional docente impulsado por la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera) afectará el normal comienzo de la vuelta a las aulas. La medida de fuerza coincide con el arranque de clases en unas 15 provincias, entre ellas Buenos Aires.
El gremio anunció caravanas, instalación de carpas y movilizaciones en distintos puntos del país. Entre los principales reclamos, Ctera incluyó: aumento salarial que supere la inflación y permita recuperar el poder adquisitivo, restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y de fondos nacionales destinados a educación, incremento urgente del presupuesto educativo y sanción de una nueva Ley de Financiamiento Educativo, rechazo al proyecto de Ley de Libertad Educativa, garantía de condiciones dignas de trabajo, con infraestructura adecuada y recursos pedagógicos, defensa de la estabilidad laboral y de los regímenes jubilatorios docentes.
En territorio bonaerense, el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba) fue el que primeramente confirmó su adhesión al paro nacional. El gremio remarcó que el derecho a huelga “es un derecho superior, no una licencia laboral” y ratificó su acompañamiento a la medida impulsada por Ctera.
Reclamos provinciales
Por otra parte, se debe considerar que la decisión original de no iniciar el ciclo lectivo en la provincia de Buenos Aires surgió de la Federación de Educadores Bonaerenses, que desde hacía dos semanas había resuelto el paro del 2 de marzo en reclamo de un aumento salarial al Gobierno provincial.
El gremio que encabeza Liliana Olivera remarcó que la protesta es un “paro provincial” y enumeró sus reclamos, que son un “urgente aumento del salario docente, el normal funcionamiento de las prestaciones de IOMA y el rechazo a la sobrecarga laboral”.
En ese sentido, FEB rechazó el incremento del 3% ofrecido para febrero por la administración bonaerense y ya había adoptado la misma postura en enero, cuando se firmó el último acuerdo paritario con el aval de SUTEBA, la Unión de Docentes de la Provincia de Buenos Aires (UDOCBA) y Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP), por lo que la definición de convocar a un paro tuvo inicialmente un eje estrictamente provincial vinculado a la negociación con la gestión de Axel Kicillof.
Finalmente, FEB, SADOP, la Unión de Docentes de la provincia de Buenos Aires (UDOCBA) y la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) también se sumaron a la protesta nacional, en el marco del Frente de Unidad Docente Bonaerense.
La Confederación de Educadores Argentinos (CEA) y la Unión Docentes Argentinos (UDA), gremios docentes que forman parte de la CGT, adhieren al paro nacional del sector de este lunes 2 de marzo.
Estatales y judiciales
Al mismo tiempo, los trabajadores de ATE confirmaron un paro en la provincia de Buenos Aires para la presente jornada y se sumaron a la medida ya definida por docentes y judiciales. La protesta impactará en toda la administración pública bonaerense, incluidos los auxiliares de educación, lo que profundiza el impacto que la huelga puede tener en el sector educativo de la provincia de Buenos Aires. La decisión se tomó luego de que los gremios docentes y la Asociación Judicial Bonaerense (AJB) confirmaran medidas de fuerza, lo que anticipa una paralización generalizada en el territorio.
El gremio que conduce Claudio Arévalo resolvió en la reunión de Consejo Directivo Provincial avanzar con acciones frente a la pérdida del poder adquisitivo de los estatales bonaerenses. El sector viene de rechazar el último aumento ofrecido por el Gobierno de Axel Kicillof en paritaria. Desde ATE, no obstante, apuntaron contra la administración nacional y señalaron que el presidente Javier Milei es el “responsable de la depreciación del salario en el sector público bonaerense”.
Además del reclamo por la situación macroeconómica, el gremio pidió recategorizaciones para el conjunto de los estatales, el pase a planta permanente de todos los trabajadores temporarios que hayan ingresado hasta diciembre de 2025 y la derogación inmediata de la resolución 293, junto con una nueva normativa para el sector de educación, entre otros puntos.
La Asociación Judicial Bonaerense confirmó su adhesión a la huelga “sin presencialidad y sin teletrabajo”, tras reclamar “una propuesta salarial superadora” que permita “equiparar los salarios a la inflación de 2026 y recuperar la pérdida registrada durante 2025”.

