La acción judicial reclama más de $40 millones por daños y perjuicios tras una denuncia por presunto abuso que derivó en detenciones y luego fue considerada falso testimonio.

Fernando Gabriel Pereyra y Joaquín Ezequiel Álvarez presentaron una demanda por daños y perjuicios contra la consejera escolar Fiorela Belén Damiani y contra el Poder Judicial de la provincia de Buenos Aires. Los dos jóvenes fueron detenidos tras una denuncia por presunta violación que luego derivó en una condena por falso testimonio.
La presentación judicial se realizó la semana pasada con el patrocinio del abogado Juan Ignacio Vitalini. En el escrito, los denunciantes reclaman una indemnización de $40.320.000, más intereses, o la suma que en más o en menos surja de las pruebas que se produzcan durante el proceso.
El planteo será analizado por el Juzgado en lo Contencioso Administrativo N° 1 de Bahía Blanca, a cargo del juez Agustín López Cóppola. La demanda también alcanza al Poder Judicial de la provincia de Buenos Aires, representado en este caso por la Fiscalía de Estado.
Según la presentación judicial, los jóvenes permanecieron detenidos durante varios días tras la denuncia realizada por Damiani. Posteriormente, la consejera escolar fue condenada a tres años de prisión en suspenso por falso testimonio.
El relato de los denunciantes
En el escrito judicial, Pereyra y Álvarez describieron las condiciones en las que permanecieron detenidos tras la orden judicial. La presentación detalla las situaciones que atravesaron durante ese período.
“Fuimos apresados por orden del Poder Judicial de la provincia de Buenos Aires, a pedido de la fiscal Marina Marcela Lara, alojados en un calabozo de la DDI (Dirección Departamental de Investigaciones), rodeados de otras personas privadas de su libertad, quienes obviamente tomaron conocimiento del delito por el cual allí nos encontrábamos, delito que claramente no es de los más respetados en el circulo carcelario y nos lo hicieron saber”, explicaron Pereyra y Álvarez.
En la misma presentación judicial, los denunciantes describieron las agresiones y el trato recibido durante su permanencia en los calabozos.
“Desde que fueron ambos detenidos en los calabozos de la DDI, las agresiones físicas y principalmente psicológicas nunca cesaron, no solo por parte de los oficiales, sino también por de los mismos detenidos”, señala el texto.
También detallaron las condiciones del lugar donde permanecieron alojados durante ese período.
“Permanecimos en lo que se denomina ‘buzón’, incomunicados, sin visitas, ni ventanas, sin poder ver la luz del sol, durmiendo en una cama de hormigón armado, sin sanitarios y con una pequeña entrada de aire. En ese lugar era imposible determinar si era de día o de noche, sin entender que es lo que realmente estaba pasando y cual era nuestra situación”, agregaron.
La demanda ahora deberá ser evaluada por la Justicia en el fuero contencioso administrativo de Bahía Blanca, que analizará el reclamo presentado por los denunciantes.

