El sacerdote maronita Pierre Al-Rahi murió tras resultar gravemente herido cuando un tanque israelí disparó contra casas de la localidad de Kleya, una comunidad mayoritariamente cristiana situada en el sur del Líbano.

El párroco de la iglesia de San Jorge de Kleya, Pierre Al-Rahi, murió tras resultar herido durante un ataque israelí contra viviendas de esa localidad del sur del Líbano, una zona marcada por los enfrentamientos vinculados al conflicto entre Israel y el grupo armado Hezbolá.
Antes del episodio, el sacerdote había difundido un mensaje en el que reafirmaba su decisión de permanecer en su comunidad pese al avance de la guerra. “¡Gente! Nuestra decisión final es que no nos iremos del pueblo, sin importar cuántas amenazas recibamos. Confirmamos que somos un grupo pacífico, no tenemos actividades militares ni instalaciones militares”, había expresado.
Kleya se encuentra en el sureste del Líbano, cerca de la frontera con Israel y de los Altos del Golán, una región que históricamente ha sido escenario de tensiones y operaciones militares. En el sur del país también se concentra buena parte de la actividad de Hezbolá, organización armada chií respaldada por Irán y enfrentada con Israel.

El ataque contra viviendas del pueblo
Según las informaciones difundidas desde el Líbano, un grupo de combatientes de Hezbolá habría ingresado en Kleya mientras se desplazaba por la zona ante el avance de unidades israelíes. Algunos de ellos se refugiaron en casas de la localidad.
Posteriormente, un tanque israelí disparó contra varias viviendas del pueblo. Como consecuencia del ataque, varios habitantes resultaron heridos, entre ellos el sacerdote Pierre Al-Rahi.
Personal de la Cruz Roja trasladó a los heridos a un hospital cercano, pero el párroco no logró sobrevivir a las graves lesiones sufridas.
El episodio generó conmoción entre los vecinos de la localidad, una comunidad mayoritariamente cristiana. En Kleya, cerca del 98% de la población pertenece a esa religión y alrededor del 92% es maronita.
Conmoción en la parroquia de San Jorge
La parroquia de San Jorge, dirigida por Al-Rahi, es uno de los principales espacios de encuentro de la comunidad local en medio de un escenario marcado por la violencia en la región.
Tras conocerse la muerte del sacerdote, uno de los religiosos de la parroquia, Hanna El-Khoury, pidió a los vecinos extremar las precauciones ante la presencia de desconocidos en la zona.
“Cualquier persona que esté a nuestro lado ahora, que no sepamos qué hace ni quién es, es nuestro enemigo. Porque la situación es peligrosa. Que Dios te tenga en su gloria, Padre Pierre; su voz llegó antes que la de todos nosotros, y nuestra voz sigue a la suya. Y nosotros, en nombre de San Jorge, de la Señora nuestra Virgen y de Jesucristo, nos quedamos aquí y no nos iremos”, expresó.

Un conflicto que golpea a la población civil
El sur del Líbano es una de las zonas más afectadas por los ataques vinculados al conflicto entre Israel y Hezbolá. En los últimos meses, los bombardeos y operaciones militares en la región han dejado centenares de víctimas, entre ellas numerosos civiles.
Organizaciones internacionales y ONG que operan en el terreno han denunciado que parte de esos ataques impactan en zonas habitadas por población civil.
En ese contexto, Al-Rahi se había manifestado públicamente en favor de la paz y había cuestionado la presencia de grupos armados en la región.
“Nosotros no llevamos armas, solo las armas de la paz, del amor y de la oración”, había señalado en redes sociales días antes del ataque que terminó con su vida.
La presencia internacional en la zona
La región donde ocurrió el ataque forma parte del área de despliegue de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FINUL), una misión internacional destinada a contribuir a la estabilidad en la frontera entre Líbano e Israel.
En ese contingente participan fuerzas de distintos países, entre ellos España, cuyos efectivos realizan tareas de cooperación y asistencia con las comunidades locales.
Las tropas españolas han participado en distintas actividades humanitarias en la zona y, según reportes locales, también realizaron acciones solidarias en la localidad de Kleya, incluida la parroquia de San Jorge donde ejercía su ministerio el sacerdote fallecido.

