Fueron, en total, 534. El informe del Museo Scasso abarca la zona de islas tanto en territorio santafesino como bonaerense y entrerriano. En febrero se detectaron incendios activos que consumieron más de 400 hectáreas de humedales.

De la redacción de EL NORTE
[email protected]
El año 2026 se inició con una cantidad de incendios mediana a alta, típica en los últimos años. Así surge del seguimiento de focos de calor en el Delta del Paraná que realiza periódicamente el Museo de Ciencias Naturales Antonio Scasso de San Nicolás.
Los focos fueron registrados entre el 29 de diciembre y el 28 de febrero y representaron un 59 por ciento más respecto del promedio de la serie 2012-2025, informaron desde la entidad.
El informe abarca el territorio que va desde Santa Fe a Escobar y contiene la zona de islas frente a la provincia de Buenos Aires como para la de Entre Ríos, al otro lado del río.
En febrero detectaron 261 focos, de los cuales 97 se registraron en la semana del 2 al 8. El segundo día del mes fue el de mayor cantidad de eventos, con 27. Hay que tener en cuenta que hubo días nublados y de lluvias.
El Museo Scasso informó que los incendios se distribuyeron por todo el territorio analizado, con algunos focos agrupados. En el mapa que publica se observa que hubo focos frente a las costas de Ramallo, Vuelta de Obligado y Baradero, muchos en territorio insular bonaerense. Son los mismos lugares incendiados en Lechiguanas y en la sección quinta de islas Baradero – San Pedro entre 2020 y 2023.
En febrero se detectaron incendios activos que consumieron más de 400 hectáreas de humedales. Las columnas de humo se podían observar a kilómetros de distancia. Afectan tanto a la biodiversidad como a la calidad del aire en ciudades cercanas.
Brigadistas y equipos especializados trabajaron en zonas de difícil acceso, utilizando medios aéreos y operativos coordinados para intentar contener el avance del fuego. Las condiciones climáticas, con altas temperaturas y vientos variables, complican las tareas.
El Delta del Paraná es uno de los sistemas de humedales más importantes del país. Cumple funciones esenciales como la regulación hídrica, la captura de carbono y el hábitat de numerosas especies. La pérdida de superficie impacta directamente en el equilibrio ambiental regional.
El humo generado por los incendios puede afectar la salud respiratoria de la población, especialmente en personas con asma, alergias o enfermedades cardiovasculares. Además, reduce la visibilidad en rutas y genera preocupación en comunidades cercanas.
Los incendios en el Delta no son un fenómeno aislado. En los últimos años, episodios similares pusieron en evidencia la vulnerabilidad de los humedales y la necesidad de políticas sostenidas de prevención, control y protección ambiental. El debate sobre la gestión de los humedales vuelve a ocupar un lugar central en la agenda pública.

