La empresa Georgalos confirmó que fabrica en Asia los caramelos Flynn Paff mientras aplica suspensiones rotativas a 80 trabajadores en San Fernando. Alega caída de ventas y alta capacidad ociosa.

La empresa Georgalos atraviesa una situación compleja en su planta de Victoria, partido de San Fernando, donde mantiene suspensiones rotativas entre sus 80 trabajadores y registra un 55% de capacidad de producción ociosa. En ese contexto, su presidente, Miguel Zonnaras, confirmó que la firma trasladó parte de su producción a China y que luego importa esos productos al país.
El propio empresario explicó que la decisión responde a criterios de rentabilidad en un escenario adverso para la industria. Se trata de los caramelos masticables Flynn Paff, cuya fabricación dejó de realizarse localmente para pasar a producirse en Asia.
La explicación de la empresa y el argumento de los costos
En diálogo con La Fábrica Podcast, Zonnaras justificó el cambio de estrategia productiva. “Yo soy de ADN industrial, pero también muy pragmático en el sentido de que el proyecto tiene que ser rentable y sustentable en el tiempo”, sostuvo.
El titular de la firma explicó que, en el sector alimenticio, suele considerarse que los países productores de materias primas tienen ventajas competitivas. Sin embargo, indicó que esos insumos se “comoditizaron”, lo que iguala sus precios a nivel internacional.
“¿Qué implica esto para Doña Rosa? Que el costo de la materia prima para nosotros es prácticamente el mismo que en cualquier parte del mundo. ¿Por qué? Porque es una commodity. Al ser una commodity, el precio al que ingresa a una fábrica es prácticamente igual sin importar dónde esté ubicada”, señaló.
A partir de ese escenario, sostuvo que los países con estructuras de costos más competitivas ganan terreno, lo que derivó en la decisión de producir en China.
Suspensiones, caída de ventas y capacidad ociosa
En paralelo, la empresa aplica suspensiones cada 15 días a sus 80 trabajadores en la planta bonaerense. La medida se fundamenta, según Georgalos, en la caída del consumo y el descenso en las ventas.
De acuerdo con los datos aportados por la compañía, el volumen de producción se redujo un 29%, lo que derivó en un nivel de capacidad ociosa del 55% en la planta de Victoria. En este contexto, la confirmación del traslado de parte de la producción al exterior agrega un nuevo elemento a la situación que atraviesa la firma.

