ATE profundiza su protesta ante posibles despidos en la Superintendencia

La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) anunció que este viernes llevará adelante una modalidad de protesta “a la japonesa” en la Superintendencia de Servicios de Salud, en rechazo a lo que consideran una nueva amenaza de despidos y un vaciamiento del organismo encargado de regular y controlar a las obras sociales y empresas de medicina prepaga.
La medida consistirá en que las y los trabajadores atiendan en la puerta del edificio los reclamos de usuarios y afiliados, procurando resolverlos con mayor celeridad. Con esta acción, el gremio busca visibilizar –según afirman– el rol clave que cumple el personal en la defensa del derecho a la salud y denunciar el freno en la tramitación de expedientes sensibles.
Desde ATE apuntaron directamente contra el superintendente de Servicios de Salud, Claudio Stivelman, a quien acusan de promover una “paralización intencional” del organismo mediante el cajoneo de presentaciones y reclamos de usuarios del sistema de salud. De acuerdo con la organización sindical, esta situación afecta directamente la atención de pacientes que necesitan autorizaciones, coberturas y respuestas urgentes.
Acusaciones de vaciamiento y negocios millonarios
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, sostuvo que la conducción de la Superintendencia estaría desplegando conductas de “extrema gravedad” al frenar un importante número de expedientes. Según su denuncia, esa parálisis favorecería intereses privados y negocios millonarios vinculados a las empresas de medicina prepaga, en detrimento de los derechos de las y los pacientes.
“Intentan paralizar todas las tramitaciones para vaciar el organismo y evitar de esta manera controlar a las prepagas. No existen dudas acerca de que desde la Superintendencia se favorecen negocios multimillonarios a cambio de la muerte de numerosos pacientes”, expresó Aguiar, al cuestionar la política que, a su entender, impulsa la actual gestión del organismo.
La modalidad de protesta se definió en una asamblea realizada en la sede central de la Superintendencia, donde las y los trabajadores resolvieron sostener la atención al público pero trasladándola a la vía pública, con el objetivo de poner en evidencia el estado de parálisis institucional que denuncian.
Qué implica el paro “a la japonesa” y cómo impacta en los usuarios
El llamado paro “a la japonesa” se diferencia de las medidas de fuerza tradicionales porque no interrumpe la actividad, sino que la intensifica o reorienta, en este caso, hacia la atención directa de los reclamos de la ciudadanía. En lugar de suspender tareas, las y los trabajadores se organizan para dar respuesta a expedientes demorados, consultas sobre coberturas y presentaciones vinculadas a tratamientos y prestaciones médicas.
ATE remarcó que el objetivo central es resguardar el derecho a la salud, al mismo tiempo que se denuncia la posibilidad de nuevos despidos y se alerta sobre el riesgo de desarticulación del organismo de control. El gremio advirtió que seguirá monitoreando la situación laboral en la Superintendencia y no descartó profundizar las medidas si no hay respuestas de las autoridades nacionales.
“Vamos a atender en la puerta para ponerlos en evidencia”, afirmó Rodolfo Aguiar, al justificar la decisión de realizar un paro “a la japonesa” en defensa del organismo y de los usuarios del sistema de salud.
En un contexto de tensión entre el Gobierno y los trabajadores estatales, la protesta de ATE en la Superintendencia de Servicios de Salud se suma a otros reclamos por estabilidad laboral y por el mantenimiento de las estructuras de control sobre el sistema de salud, consideradas estratégicas para garantizar derechos básicos de la población.

