Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Juan (Jn. 11, 1-45)

Por Hugo Norberto Santiago
Obispo de la Diócesis de San Nicolás
«Jesús llega al máximo de los signos que lo presentan como el hijo de Dios hecho hombre. Resucita a Lázaro, mostrando que Dios misericordioso y compasivo no puede ver al hombre su amigo muerto. Lázaro vuelve a vivir después de estar 4 días muerto. Este último dato le da al milagro un realismo impresionante. No hay dudas, Lázaro estaba bien muerto, ya olía mal, como señala su hermana Marta. Por otra parte, no se trata de la resurrección que esperamos en una nueva forma de vida más allá de esta vida. Lázaro, por el milagro de Jesús, vuelve a vivir en esta vida. Vivir es un milagro. No nos dimos la vida a nosotros mismos ni la pedimos. Tampoco tenemos poder para mantenernos en ella. Sin embargo, vivimos.»
Esto es lo radicalmente admirable y nos ayuda a creer que quien nos dio el milagro de esta vida nos puede regalar el milagro de la resurrección. Que Dios te bendiga en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

