“Se observa mucho la baja de matrícula, especialmente en el nivel inicial, tanto en gestión pública como privada. Hay jardines de escuelas privadas que hace diez años anotaban niños en lista de espera y ahora no logran cubrir la salita de 15 estudiantes, que es lo que pide Inspección para poder mantenerla abierta”, comentó una docente. El jefe regional de Educación de Gestión Privada, Miguel Fernández, confirmó que en San Nicolás cerraron cuatro cursos de maternal.

De la Redacción de EL NORTE
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Condicionado principalmente por el descenso de la tasa de natalidad, que continúa desmoronándose con una caída interanual del 13% en el primer bimestre del año en nuestra ciudad, la baja en las matrículas escolares comienza a impactar en los primeros niveles de educación, tanto en gestión pública como privada. En San Nicolás hay cursos de maternal que debieron cerrar sus puertas, mientras que otros optan por fusionar secciones en “salitas multifunción”.
“Se observa mucho la baja de matrícula, especialmente en el nivel inicial, tanto en gestión pública como privada. Hay jardines de escuelas privadas que hace diez años anotaban niños en lista de espera y ahora no logran cubrir la salita de 15 estudiantes, que es lo que pide Inspección para poder mantenerla abierta. Han tenido dificultades, por lo que han anotado –en algunos casos de escuelas privadas– a nenes de 2 años en salita de 3 años, transformándolas en ‘multisalas’. Lo mismo está pasando en escuelas públicas en el nivel inicial para no cerrar la sala”, describió una docente que se desempeña en diversas instituciones educativas públicas y privadas de nuestra ciudad.
La tendencia a la baja de matrícula en este nivel también fue corroborada por fuentes oficiales. En diálogo con EL NORTE, el jefe regional de Educación de Gestión Privada, Miguel Fernández, confirmó que en San Nicolás se registró el cierre de cuatro secciones (cursos) de maternal.
Teniendo en cuenta el contexto y ante la continuada baja de natalidad, la caída de matrícula en las escuelas es progresiva e irá impactando en los distintos niveles a medida que pasen los años; se trasladará de jardín a primaria y, luego, a secundaria.
Ello también preocupa a los estudiantes del profesorado de Educación, ante la consecuente reducción de la oferta laboral que podría afectarlos en un futuro cercano.
Primaria y secundaria
En cuanto a la educación primaria, desde el sector sostienen que también ha bajado un poco la matrícula, “pero no es tanta la merma”; mientras que en el nivel secundario todavía no se observa esa tendencia tan marcada, aunque los cursos suelen tener de 15 a 25 alumnos, cuando en tiempos pasados albergaban entre 30 y 50, dependiendo del tamaño de las aulas.
Sin embargo, algunas escuelas secundarias afrontan otra dificultad: la precariedad edilicia o una gestión deficiente. “El Colegio Nacional cerró dos cursos de secundario porque hay, a veces, ocho o nueve alumnos por sección. Pero es una problemática que esa escuela viene arrastrando desde hace dos años: el edificio se cae a pedazos. No es atractivo para ningún papá o mamá mandar a un nene a la escuela en esas condiciones. Y cuando los chicos entran para conocer la escuela, la verdad es que es triste ver un lugar despintado o sucio por el ingreso de palomas al edificio”, describió con tristeza una docente. En ese contexto, muchos optan por otras escuelas secundarias públicas del centro, donde la matrícula sí se mantiene y hay muchos estudiantes.

