El trabajador, que reclamaba sueldos adeudados, estaba atrincherado en una garita en Rosario cuando un policía utilizó una pistola Taser para reducirlo. La Justicia investiga si esa descarga pudo haber generado el incendio que lo dejó en estado crítico.
Un vigilador privado se prendió fuego en Rosario y la Justicia investiga si el incendio se originó tras la intervención de un policía que utilizó una pistola Taser para reducirlo. El episodio ocurrió mientras el trabajador, empleado tercerizado, protestaba por el pago de sueldos adeudados y permanecía atrincherado en una garita de seguridad.
Según se observa en las imágenes difundidas en las últimas horas, el hombre se encontraba dentro del puesto, rodeado por varios efectivos policiales, mientras reclamaba el cobro total de su salario. En ese contexto, uno de los agentes accionó el arma no letal a través de una ventana lateral con el objetivo de inmovilizarlo.
Tras la descarga, el vigilador cayó al suelo y, segundos después, se desató un foco ígneo dentro del lugar. Los policías ingresaron de inmediato al cubículo y advirtieron la presencia de fuego. El trabajador, ya envuelto en llamas, salió por sus propios medios y se arrojó por las escaleras, donde fue asistido con un matafuegos.
El hombre permanece internado en estado crítico y conectado a asistencia mecánica respiratoria en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca).
La investigación apunta al uso de la Taser
De acuerdo a la información que trascendió, el manifestante se había rociado con combustible antes del episodio. Sin embargo, la investigación se centra ahora en determinar si la descarga de la Taser pudo haber generado la chispa que inició el incendio.
El caso quedó bajo análisis del área de Violencia Institucional del Ministerio Público de la Acusación (MPA) de Santa Fe, mientras que la Fiscalía dispuso una auditoría externa para reconstruir lo ocurrido. Entre las pruebas que se evaluarán se encuentran el video difundido, las imágenes captadas por la cámara corporal del policía involucrado y los registros del arma utilizada.
El ministro de Seguridad santafesino, Pablo Cococcioni, reconoció que el uso del dispositivo podría haber tenido incidencia en el inicio del fuego. “El protocolo no lo recomienda en este caso”, señaló, y admitió que “es posible” que la descarga haya sido determinante, aunque no descartó la intervención de otros factores.
Según la normativa vigente, el uso de dispositivos electrónicos de inmovilización está prohibido cuando las condiciones del entorno puedan implicar un riesgo para la integridad de la persona, especialmente en presencia de elementos inflamables o focos ígneos.
La investigación busca establecer si el accionar policial se ajustó a esos lineamientos o si existió una utilización indebida del arma no letal que derivó en el incendio.

