La aeronave Hércules se estrelló poco después de despegar desde Puerto Leguízamo. Entre las víctimas hay militares del Ejército, la Fuerza Aérea y la Policía, mientras continúan las tareas de rescate y la investigación de las causas.

Tal como informó este medio, un avión militar de la Fuerza Aérea Colombiana se estrelló este lunes en el departamento de Putumayo, en el suroeste del país. De acuerdo con DW, el siniestro dejó hasta el momento al menos 66 personas fallecidas. La aeronave, un Hércules C-130, transportaba a 125 ocupantes y se precipitó a tierra pocos minutos después de despegar desde Puerto Leguízamo.
Según el balance oficial, entre las víctimas se encuentran 58 soldados del Ejército, seis integrantes de la Fuerza Aérea y dos policías. Además, decenas de personas resultaron heridas y fueron evacuadas a centros de salud, mientras continúan los operativos en la zona.
La aeronave cayó a tierra en horas de la mañana, cerca de la pista, en circunstancias que aún son materia de investigación. El impacto generó un incendio que complicó las tareas de rescate y la identificación de los cuerpos.
El accidente se produjo alrededor de las 10:00 (hora local), cuando el avión intentaba levantar vuelo. Autoridades locales indicaron que la aeronave no logró completar el despegue y terminó precipitándose a unos cientos de metros del aeropuerto.
Testimonios, rescate y primeras hipótesis
El secretario de Gobierno de Puerto Leguízamo, Carlos Claros, sostuvo que el avión “no alcanzó un despegue total”, lo que derivó en la caída casi inmediata de la aeronave. Según detallaron medios locales, el avión impactó a unos 700 metros de la pista norte.
Por su parte, el comandante de la Fuerza Aeroespacial colombiana, Carlos Fernando Silva Rueda, indicó en un video difundido en redes sociales que la aeronave presentó un problema poco después de despegar y cayó a pocos kilómetros del aeropuerto.
En el lugar trabajaron equipos de rescate junto a habitantes de la zona, quienes fueron los primeros en llegar tras el siniestro. Imágenes registradas por agencias internacionales mostraron los restos del avión envueltos en llamas en medio de la vegetación.
Uno de los testigos, el campesino Noé Mota, relató: “Sentí una explosión en el aire y, ya cuando miré, el avión venía cerca a la casa de mi parcela”. Su testimonio reflejó la magnitud del impacto y la violencia del episodio.
La zona donde ocurrió el accidente es de difícil acceso y presenta presencia de grupos armados y cultivos ilegales, lo que complejizó las tareas de asistencia. A pesar de ello, los equipos lograron desplegar un operativo para trasladar a los heridos.
En un primer momento, las autoridades habían informado un balance menor de víctimas, pero con el correr de las horas la cifra ascendió a 66 fallecidos. Según consignó DW, el número podría modificarse a medida que avance la identificación de los cuerpos.
Reacciones oficiales y contexto del accidente
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, calificó el hecho como un “accidente horroroso” y señaló la necesidad de modernizar la flota militar, aunque evitó vincular directamente ese punto con las causas del siniestro.
Hasta el momento, las autoridades no confirmaron el origen del accidente, aunque se descartaron hipótesis iniciales vinculadas a un ataque. Las investigaciones se centran en posibles fallas técnicas o problemas durante la maniobra de despegue.
El Hércules C-130 es una aeronave de transporte militar ampliamente utilizada por distintos ejércitos del mundo. Fabricado por la empresa estadounidense Lockheed Martin, se destaca por su capacidad para operar en pistas cortas o improvisadas y trasladar tropas, vehículos o carga pesada.
El siniestro se convirtió en uno de los más graves de los últimos años para las Fuerzas Armadas colombianas. Ocurre, además, en un contexto regional marcado por otro accidente reciente de características similares: a fines de febrero, un avión militar boliviano se estrelló cerca de La Paz y dejó al menos 24 muertos.
Diversos gobiernos, entre ellos los de Ecuador, Venezuela y Estados Unidos, expresaron sus condolencias a Colombia y a las familias de las víctimas, mientras el país atraviesa horas de conmoción por la magnitud de la tragedia.

