La causa por el fallecimiento de Carlos Galván avanza sin certezas sobre el origen de la bacteria. Los análisis dieron negativo, pero el comercio señalado registró irregularidades.

La Justicia investiga la muerte de Carlos Galván en La Plata tras una presunta intoxicación alimentaria por salmonella, en una causa que aún no logra determinar el origen de la bacteria. A más de una semana del hecho, los estudios médicos confirmaron la infección, pero los análisis sobre alimentos secuestrados en el local bajo sospecha dieron resultado negativo.
El caso presenta una contradicción central. Mientras los informes clínicos acreditaron que la víctima cursó salmonelosis, las muestras analizadas en la confitería “La Ideal”, ubicada en diagonal 73 y 64, no evidenciaron contaminación. Autoridades sanitarias aclararon que esos resultados no son concluyentes debido a la falta de trazabilidad.
El principal obstáculo de la investigación es que la muestra analizada no corresponde a la tortilla que consumieron Galván y su esposa. Ese alimento no pudo ser preservado, lo que impide establecer un vínculo directo entre la ingesta y la infección. La mujer también sufrió una descompensación, aunque logró recuperarse.
El expediente está a cargo del fiscal Fernando Padován bajo la carátula de “averiguación de causales de muerte”. La pesquisa se apoya en testimonios, historia clínica y pericias médicas, ante la ausencia de pruebas directas como el alimento consumido o una autopsia, ya que el cuerpo fue cremado.
Hasta el momento, se tomó declaración a dos personas. Por un lado, la esposa de Galván, quien detalló el recorrido previo al desenlace, desde la compra de la tortilla hasta la descompostura en su domicilio.
Por otro, declaró una agente del Cuerpo Técnico del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, quien afirmó haber sufrido una descompensación tras ingerir productos comprados en el mismo local. Según indicó, debió asistir a la guardia del Instituto del Diagnóstico y aportó el comprobante electrónico de pago, lo que permitió vincular su caso con el comercio investigado.
Clausuras, irregularidades y descargo del local
En paralelo, el comercio quedó bajo observación tras una serie de inspecciones municipales que derivaron en tres clausuras consecutivas. Durante los operativos se detectaron alimentos vencidos y en mal estado, deficiencias de higiene, documentación sanitaria irregular y personal sin registrar ni libreta sanitaria.
Además, el local habría reabierto pese a una clausura previa, lo que motivó nuevas sanciones. Si bien estas irregularidades no prueban la presencia de salmonella, sí refuerzan las sospechas sobre las condiciones de elaboración.
Desde la confitería “La Ideal” rechazaron cualquier vínculo con el hecho. A través de un comunicado, sostuvieron que cuentan con la documentación sanitaria al día y afirmaron que el origen del problema no provino de sus instalaciones. También indicaron que priorizan la calidad de los productos y la salud de sus clientes.
Una investigación abierta y sin certezas
La falta de pruebas concluyentes, la ausencia de trazabilidad y la pérdida de elementos clave en las primeras horas complejizan la investigación. El caso quedó atravesado por derivaciones sanitarias, judiciales y administrativas.
La familia de Galván sostiene que, según la información médica disponible, el hombre murió a causa de un shock séptico por salmonelosis. Ese dato deberá ser corroborado en el marco de la causa.
Mientras la investigación avanza, persisten interrogantes centrales y no hay respuestas definitivas sobre el origen de la bacteria.

