La normativa habilita la incorporación de hasta un 15% de bioetanol con el objetivo de atenuar el impacto del precio del petróleo. Un ingeniero en petróleo y químico, Alberto Calio, dialogó con EL NORTE y detalló los efectos en el consumo y en el funcionamiento de los motores.

De la redacción de EL NORTE
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En una decisión de carácter técnico destinada a atenuar el impacto del precio internacional del petróleo en el mercado interno —que registra una suba cercana al 20% desde el inicio del conflicto en Oriente Medio—, el Gobierno nacional modificó el viernes pasado una norma vinculada a la calidad de los combustibles.
En ese marco, la Secretaría de Energía actualizó la normativa vigente para habilitar que las empresas puedan incorporar de manera voluntaria hasta un 15% de bioetanol en las naftas. “La medida apunta a dar mayor flexibilidad a la industria y a amortiguar eventuales subas en el precio de los combustibles en surtidor, protegiendo al consumidor”, indicó el organismo.
A través de la Resolución 79/2026, se elevó el límite máximo de oxígeno permitido en las naftas al 5,6%, lo que permite a las refinadoras incrementar la proporción de bioetanol dentro de la mezcla, siempre de forma voluntaria.
De acuerdo con el comunicado oficial, la resolución no introdujo cambios en el corte obligatorio de bioetanol ni estableció nuevas exigencias para las refinadoras. El objetivo fue adaptar la normativa vigente para que, en caso de considerarlo conveniente, las empresas puedan sumar hasta un 15% de bioetanol en las naftas, respetando los parámetros de calidad fijados por la regulación.
“En la práctica, esto les da a las refinadoras más flexibilidad para definir la composición de sus combustibles. Si optan por incorporar una mayor proporción de bioetanol, podrán reducir en igual medida la participación del componente fósil refinado del petróleo en la mezcla final”, explicó la Secretaría que comanda María Tettamanti.
Impacto del bioetanol en la nafta
En este contexto, surgieron dudas sobre cómo puede impactar el aumento del bioetanol en los motores.
Diario EL NORTE dialogó con Alberto Calio, ingeniero en petróleo y químico, quien explicó que la mezcla genera efectos positivos y negativos.
“Las mezclas de naftas de origen petróleo con bioetanol generan efectos positivos y negativos. Uno de esos efectos positivos, es el aumento del índice de octanaje”, señaló.
En cuanto a los aspectos negativos, indicó: “Según publicaciones de fabricantes de autos en argentina, aumenta el consumo de kilómetros por litro. También el bioetanol puede absorber / reaccionar con partículas del medio ambiente produciendo residuos sólidos que pueden tapar los filtros”. Además, agregó que en motores antiguos el etanol puede afectar componentes: “En motores viejos, el etanol puede atacar los polímeros (mangueras, retenes, etc)”.
Adaptación de los motores actuales
Sobre la preparación de los vehículos más modernos, Calio explicó: “Brasil, por ejemplo, tiene mucha más experiencia que nosotros en el uso de estas mezclas, su legislación interna permite mezclas desde el 27% al 100% y gran parte del parque automotor que tiene Argentina, proviene de allí. Entiendo que las actuales regulaciones electrónicas del sistema de combustión y nuevos polímeros que tiene el motor ya están adaptados al uso de mezclas”.
También señaló que en Estados Unidos el uso de bioetanol está extendido en el mercado de combustibles.
En relación a los autos más antiguos, advirtió: “Para autos / motores muy antiguos, fabricados antes del año 2000, existe la posibilidad que las mezclas naftas + bioetanol presenten problemas en los polímeros que tiene el motor”.
Falta de estudios oficiales
Respecto a los posibles daños en el motor, el ingeniero sostuvo: “No existe, al menos de forma pública, un estudio de organismos oficiales como el INTI, la API o el IBP que cuantifique ventajas y desventajas”
Comportamiento en la conducción
Sobre la experiencia del usuario, indicó: “En nuestro país, las naftas que salen al mercado deben cumplir ensayos físicos y químicos establecidos por la Secretaría de Energía, de manera que los distintos motores funciones en forma normal”.
Y agregó: “Los controles de estos ensayos, son realzados con equipos / instrumentos de laboratorios muy precisos, donde los sentidos de los seres humanos no pueden detectar. Considero que las petroleras que hay en Argentina, se ajustan a las especificaciones que establece la actual legislación. Hace varias décadas que estamos utilizando mezclas de nafta y bioetanol (hasta un 12%), no creo que un ser humano pueda detectar un cambio en el motor por un incremento del 3%”.

