El juez Alejo Ramos Padilla desestimó el planteo del sector que encabeza Miguel Fernández y ratificó el cronograma electoral para definir la conducción del partido.

La Justicia electoral confirmó que la Unión Cívica Radical de la provincia de Buenos Aires realizará sus elecciones internas el próximo 7 de junio, tras rechazar el pedido de impugnación presentado por un sector del partido.
El juez federal con competencia electoral, Alejo Ramos Padilla, desestimó la presentación impulsada por el espacio que lidera Miguel Fernández y ratificó el cronograma electoral vigente para la renovación de autoridades del Comité Provincia.
La resolución se conoció luego de una audiencia realizada la semana pasada en La Plata, donde el magistrado escuchó a representantes del sector que encabeza el senador nacional Maximiliano Abad y del espacio Evolución, vinculado a Martín Lousteau, ambos enfrentados con el sector de Fernández, según consignó DIB.
Fernández, exintendente de Trenque Lauquen, había solicitado mantener la fecha de septiembre acordada a fines de 2025. Sin embargo, el sector opositor había logrado mayoría en una reunión realizada a comienzos de marzo para adelantar la elección.
En ese contexto, el fallo judicial estableció que “el cronograma establecido que culmina con fecha de elecciones el 7 de junio próximo, cumple con la antelación requerida en el art. 28° de la carta orgánica partidaria por lo que ninguna afectación de derechos, ventaja, ni perjuicio se advierte para ningún sector, toda vez que no se han acortado los plazos establecidos que se han aplicado en todos los procesos electorales, dejando a todos los interesados en postular candidatos en igualdad de condiciones”.
De esta manera, el domingo 7 de junio se elegirán las nuevas autoridades del Comité Provincia, en medio de un escenario de disputa interna dentro del radicalismo bonaerense.
Desde el sector que conduce Abad sostienen que el partido debe resolver su conducción para recuperar presencia y competitividad con vistas a 2027. Ese espacio cuenta con el respaldo de dirigentes como Daniel Salvador y Gustavo Posse.
La crisis institucional en la UCR bonaerense se originó tras la elección interna de 2025, que no logró definirse, y derivó en la conformación de un esquema de conducción de emergencia con participación de todos los sectores. Ese esquema se mantuvo en el tiempo, aunque con cambios en las alianzas y posicionamientos internos.

