Femicidio de la Costanera: a 13 años del crimen de Jorgelina Fernández

PRÓFUGO EN PERÚ, EL ASESINO HABÍA VUELTO A MATAR

El cuerpo de Jorgelina Fernández fue hallado en abril de 2013 en la Costanera Alta, cerca del Santuario. La joven ramallense, madre de dos hijos pequeños, había sido asesinada a golpes. El femicida fue capturado 10 años después, tras regresar al país luego de cumplir una condena en Perú. Había matado a una mujer trans que conoció a poco de fugarse. En 2025 fue juzgado y condenado a prisión perpetua por la Justicia nicoleña.

De la Redacción de EL NORTE
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El cuerpo de Jorgelina Fernández fue encontrado en los primeros días de abril de 2013. La joven había sido brutalmente golpeada. Estaba recostada sobre una de las columnas del monumento que se encuentra en la plaza del Parque Perón. Su muerte se produjo por una hemorragia en la base del cráneo. 

En el momento del hallazgo, no se encontraron prendas de vestir ni documentaciones que posibilitaran que fuera identificada rápidamente. Poco después se supo que se trataba de Jorgelina Soledad Fernández, de 26 años, quien era madre de dos hijos menores, de 2 y 6 años; era oriunda de Ramallo, tenía su domicilio en inmediaciones del llamado Camino Negro y su infancia y adolescencia habían transcurrido en distintos hogares de contención.

Los investigadores rápidamente pusieron bajo la lupa a un hombre con domicilio en San Nicolás. Se trataba de Sebastián Walter, expareja de la víctima, a quien comenzaron a buscar desde que lograron identificar el cuerpo y ordenaron su captura. Jorgelina lo había denunciado por abuso sexual dos meses antes de que la matara.

En la investigación se había detectado como último rastro del presunto femicida una llamada realizada desde la ciudad de Rosario. Luego habría cambiado de teléfono celular y no hubo más datos sobre su paradero hasta el 10 de abril de 2013, en que se conoció que había cometido el crimen de “Dulce” Centeno Taipe en Perú.

Tras el crimen de la joven ramallense, el hombre huyó al vecino país y durante el viaje conoció a “Dulce”, una mujer trans de nacionalidad peruana, a quien estranguló después de una pelea. Confesó el crimen, fue detenido y condenado en ese país, donde agotó una pena de 10 años. Cuando regresó a la Argentina, fue capturado y alojado en la UP3, donde permaneció en el Pabellón N° 7 a la espera del juicio.

El juicio

Sebastián Jesús Walter, capturado tras pasar más de 10 años fuera del país, fue juzgado en agosto del año pasado en el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 por los magistrados Belén Ocariz, Laura Fernández y Cristian Ramos. 

En los alegatos, la parte acusadora, a cargo del fiscal Jorge Leveratto, había pedido la pena máxima para el imputado por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por haber sido realizado en un contexto de violencia de género. En su teoría del caso, reconstruyó el hecho, basándose en los dichos de testigos y describió que, entre las 3 y 3:45 de la mañana del 3 de abril de 2013, Walter se encontró con la joven, caminaron varias cuadras y discutió con ella recriminándole que lo hubiese denunciado por abuso sexual.  Aseguró que, al llegar a la zona de la Costanera Alta (ex Parque Presidente Perón), la golpeó hasta matarla y luego huyó. Explicó que la joven se encontraba en situación de extrema vulnerabilidad; tomaba medicación psiquiátrica y había una curatela iniciada para protegerla.

Entre los elementos de prueba, se apoyó en el relato de testigos que los vieron juntos momentos previos a la muerte de la víctima y, entre otros indicios, fue clave una campera que tenía en sus bolsillos las estampitas que la joven entregaba a cambio de dinero. Una trabajadora de calle Belgrano reconoció como iguales a las que le había ofrecido a ella esa noche, en la que aseguró verla con un hombre a quien identificó como el imputado.

El jurado, que debatió los días 22 y 23 de agosto del año pasado, dio a conocer su veredicto el 1° de septiembre de 2025. Lo encontró culpable del crimen de la joven Jorgelina Fernández y lo condenó por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género a prisión perpetua. 

Crimen en Perú

En abril de 2013, los medios peruanos informaban que el argentino Sebastián Walter había sido detenido en la ciudad de Lima por el homicidio de Centeno Taipe, una mujer trans conocida como “Dulce”. El acusado, según esa información, había confesado el crimen de Centeno, a quien también le habría robado 40.000 dólares. Declaró haberla conocido en el viaje desde Argentina.

El cadáver de la víctima, de 38 años, fue encontrado con signos de haber sido asfixiado en una habitación de un hostal en Santa Anita, en la provincia de Lima. Después del hecho, Walter se mantuvo oculto en otro hospedaje ubicado en el mismo distrito. Tras ser detenido, llevó a las autoridades hasta la cuadra 25 de la Av. Ferrocarril, lugar donde había escondido una bolsa con prendas, objetos personales y hasta el pasaporte de la víctima.

La familia de Centeno Taipe ya había denunciado la desaparición de dinero y maletas de la habitación donde se había hospedado con el acusado, con quien había llegado de Argentina hacía unos días.

Según lo informado entonces, Walter se fugó por tierra desde nuestro país tras haber cometido el crimen de Jorgelina Fernández y conoció, durante el trayecto, a Centeno, con quien entabló amistad. También detallaron que había llegado a Lima “hacía unos días”. Respecto del crimen de “Dulce”, fuentes policiales señalaron que Walter y su víctima –ambos en estado de ebriedad– habrían discutido fuertemente en la habitación del hostal en el que se hospedaban. De allí, aseguraban, desaparecieron los cerca de 40.000 dólares que Centeno Taipe indicó a sus familiares que había traído de Argentina para realizarse una cirugía estética y que eran producto de sus ahorros.

En ese momento, la noticia fue título de la mayoría de los medios peruanos. “Asesinó, huyó y volvió a asesinar”, consignaban respecto del argentino Sebastián Walter los titulares de ese país publicados en abril de 2013.

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