La nave Orión ingresó en la esfera de influencia lunar con cuatro astronautas a bordo. La misión avanza hacia la fase final del viaje y busca aportar datos inéditos para futuros alunizajes.

La misión Artemis II dio este lunes un paso decisivo rumbo a la Luna. La nave Orión, con cuatro astronautas a bordo, ingresó en la “esfera de influencia lunar”, el punto en el que la gravedad del satélite comienza a dominar sobre la de la Tierra, según confirmó la NASA.
Este hito marca el inicio de la fase final del viaje. En esta etapa, la atracción gravitatoria de la Luna guiará la nave para rodearla y luego impulsarla de regreso al planeta sin necesidad de propulsión adicional.
La tripulación está compuesta por tres astronautas estadounidenses y uno canadiense. La misión busca consolidar el regreso humano a las cercanías del satélite natural tras más de medio siglo.
Durante las últimas horas, los astronautas completaron una prueba de pilotaje manual y revisaron su plan de observación científica. El objetivo es fotografiar distintos accidentes geográficos de la superficie lunar.
En el marco del viaje, la tripulación también compartió momentos cotidianos. Desayunaron huevos revueltos y café mientras escuchaban Pink Pony Club, y el comandante Reid Wiseman destacó la alegría de poder comunicarse con sus hijas desde el espacio.
El sobrevuelo alcanzará unas 4000 millas de la superficie lunar. Desde allí, los astronautas observarán la Luna completa, incluidos ambos polos, desde un ángulo nunca antes visto por humanos.
La misión Artemis II busca recopilar datos inéditos sobre la cápsula Orion. Forma parte de un plan más amplio de la NASA para establecer una presencia lunar sostenida, con un alunizaje previsto para 2028.

