El hallazgo se produjo en el Hospital Municipal “Dr. Leónidas Lucero” y se suma a la denuncia previa por la desaparición de 25 dosis. La Justicia investiga si existe un desvío interno en un contexto de creciente preocupación por el uso indebido de anestésicos.

El hallazgo de 25 ampollas vacías de fentanilo dentro del Hospital Municipal “Dr. Leónidas Lucero” de Bahía Blanca profundizó una investigación que ya se encontraba en curso tras la denuncia por el faltante del mismo número de dosis en el área de quirófano. Las autoridades del centro de salud confirmaron el hecho y dieron aviso inmediato a la fiscalía, que interviene para determinar responsabilidades.
El dato que orienta la pesquisa es que los envases vacíos aparecieron en el mismo sector donde días antes se había detectado la desaparición del medicamento. A partir de esa coincidencia, los investigadores intentan establecer si se trata del mismo lote o si existe un circuito paralelo aún no identificado. Según informó Infocielo, el hallazgo refuerza la hipótesis de una maniobra irregular dentro del propio sistema hospitalario.
El episodio se inscribe en un contexto reciente marcado por distintos casos vinculados al uso indebido de anestésicos y opioides. Entre ellos, las denominadas “propofest”, la muerte por sobredosis de un anestesiólogo y el hallazgo de ampollas de fentanilo, propofol y otros fármacos en el departamento de un enfermero de 44 años en Palermo. Ese escenario amplifica la preocupación sobre posibles desvíos hacia usos personales o circuitos ilegales.
Pericias en marcha y foco en el circuito interno del medicamento
La aparición de las ampollas vacías derivó en la intervención de Policía Científica, que trabaja en el hospital para relevar rastros y realizar pericias. Los investigadores buscan determinar el origen de los frascos y establecer si corresponden a las dosis denunciadas como faltantes o si pertenecen a un lote distinto que no fue registrado en el circuito formal.
En paralelo, la Justicia avanza en la reconstrucción de la trazabilidad del fármaco. El procedimiento resulta clave debido a que el fentanilo se encuentra bajo controles estrictos: cada ampolla debe quedar registrada desde su almacenamiento hasta su administración. Esa cadena de control constituye uno de los principales ejes de la investigación.
El caso se originó la semana pasada, cuando un control de rutina detectó la ausencia de 25 ampollas en el Quirófano Central. El director del hospital, Gustavo Carestía, explicó que el medicamento se encuentra bajo llave en un espacio cerrado y con acceso restringido. Esa condición reduce la posibilidad de un extravío accidental y orienta las sospechas hacia una sustracción.
A partir de la denuncia, el fiscal Mauricio Del Cero, a cargo de la UFIJ N.º 19, inició una causa penal. Entre las primeras medidas, ordenó pericias y la toma de testimonios para identificar quiénes tenían acceso al sector y qué movimientos se registraron en los días previos. Tal como consignó nuevamente Infocielo, los investigadores centran su atención en el circuito interno del medicamento.
Un escenario sensible dentro del sistema de salud
La investigación también analiza el funcionamiento del sistema de control en áreas críticas como quirófano. En estos espacios, el acceso está limitado y cada retiro de medicación queda documentado, lo que en teoría reduce las posibilidades de desvíos sin dejar rastros.
Sin embargo, la aparición de las ampollas vacías en el mismo ámbito donde se detectó el faltante refuerza la hipótesis de una intervención con conocimiento del circuito. Especialistas señalan que resulta poco probable que una persona ajena pueda manipular este tipo de sustancias sin conocer el funcionamiento interno o sin vulnerar múltiples controles.
En paralelo a la causa penal, el hospital inició un sumario administrativo interno para determinar eventuales responsabilidades dentro del personal. El objetivo es establecer si existieron fallas en los controles o si se produjo una acción deliberada.
El caso se desarrolla en un contexto que enciende alertas en el sistema sanitario. El fentanilo es un analgésico de altísima potencia utilizado en intervenciones quirúrgicas y tratamientos específicos. Su uso indebido puede provocar depresión respiratoria severa, lo que lo convierte en una sustancia de riesgo fuera del ámbito controlado.
Por el momento, no hay imputados ni detenidos. No obstante, el hallazgo reciente incrementa la presión sobre la investigación, que busca determinar si se trata de un hecho aislado o si forma parte de un patrón más amplio vinculado al desvío de medicamentos hospitalarios hacia usos indebidos.

