Las ventas en las panaderías cayeron alrededor del 50 por ciento

EL SECTOR ATRAVIESA UNA SITUACIÓN CRÍTICA QUE SE ACUMULA DESDE HACE VARIOS MESES

Pequeños comercios y los de mayor trayectoria ven reducida su clientela habitual en un contexto de menor poder adquisitivo. “Adecuamos la producción a la menor demanda. No ajustamos los precios como deberíamos por esta cuestión. En vez de comprar por peso, hoy te piden mil pesos de pan o cuatro facturas. La gente ve lo que tiene en la billetera”, indicaron desde uno de los locales de nuestra ciudad.

“Desde noviembre, el consumo de pan y facturas registra una caída del 50%”, precisaron desde uno de los locales. Iara Cerasi / EL NORTE

De la Redacción de EL NORTE
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Las panaderías atraviesan una situación crítica que se acumula desde hace varios meses. Las ventas cayeron cerca del 50 por ciento en el sector, y los comercios de nuestra ciudad no son la excepción. Así lo confirmaron en diálogo con EL NORTE. “Desde noviembre, el consumo va en caída, principalmente de pan y facturas”, notaron desde uno de los locales.

Las últimas estadísticas indican que el consumo de pan cayó un 45% entre el primer trimestre de 2026 e igual período del año pasado. Desde la Cámara de Industriales Panaderos dieron cuenta de que en los últimos dos años cerraron 2000 panaderías en todo el territorio nacional y se perdieron 16.000 empleos. En San Nicolás también se registró, en el último tiempo, el cierre de algunos negocios del rubro.

La problemática afecta tanto a pequeños comercios como a panaderías de mayor trayectoria, que ven reducida su clientela habitual, en un contexto de caída de ventas generalizada por un menor poder adquisitivo.

Menos demanda, menos producción

“Desde los últimos meses del año pasado, las ventas cayeron un 50 por ciento. Tuvimos que adecuar la producción, la elaboración, a la menor demanda. Si bien tendríamos que ajustar los precios casi semanalmente, no lo hacemos por esta cuestión”, lamentaron.

Sobre los factores que inciden en la baja del consumo, lo atribuyen a la situación económica general. “En vez de comprar por peso, ahora te piden mil pesos de pan, por ejemplo, o cuatro facturas. La gente ve lo que tiene en la billetera. Y al mismo tiempo, a principio de mes, el consumo es más regular, y ya decae después del 10. Los jubilados, que antes tenían el hábito de pasar varias veces por semana, ya no compran con frecuencia”, observaron.

El precio de las facturas ronda los 700 pesos por unidad y el pan cuesta unos 3000 pesos el kilo.

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Economía

Desde el sector remarcan, además, que enfrentan aumentos permanentes en los insumos, en los servicios y en el combustible, lo que complica cada vez más la continuidad de muchos locales.

“Si seguimos así, lamentablemente en lo que va de este 2026 vamos a tener un récord de cierres”, señaló días atrás Martín Pinto, referente de la Cámara afín.

Pinto también planteó que la situación responde principalmente a la pérdida del poder adquisitivo de la población y a una economía cada vez más ajustada. “Cuando la gente tiene menos plata en el bolsillo, lo primero que se resiente es el consumo en los barrios, y eso lo vemos todos los días en las panaderías”, explicó.

La oferta que solía incluir una amplia variedad de panes, facturas y sándwiches se ha reducido considerablemente. Actualmente, los comercios operan con recursos limitados, optimizan el uso de energía y buscan evitar pérdidas. La caída en la demanda llevó a los establecimientos a ajustar sus estrategias de producción, enfocándose en productos esenciales y elaborando los de mayor costo bajo pedido.

La disminución de ventas afecta especialmente –además del pan– a las facturas, un clásico de la gastronomía de nuestro país. El consumo de este producto a nivel nacional registra una merma cercana al 85%.

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