La suba de la carne complica la meta oficial de inflación

NewsITe
El precio de la carne vacuna volvió a pegar fuerte en el bolsillo de los argentinos. De acuerdo con datos del Centro Argentino de Datos y del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), en marzo el valor de los principales cortes aumentó, en promedio, un 10,6% y recargó el Índice de Precios al Consumidor (IPC), tal como ya había sucedido en febrero.
En términos interanuales, la suba acumulada de la carne llega al 68,6%, prácticamente el doble de la inflación general medida en el mismo período, que ronda el 33,1%. El movimiento de los precios en este rubro clave de la canasta alimentaria vuelve a poner en cuestión la meta oficial, ya que el primer trimestre del año muestra un avance del costo de vida cercano al 9%, cuando el Presupuesto nacional proyecta un 10% para todo 2025.
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En este contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, había reconocido que el Gobierno “esperaba” el 2,9% de inflación registrado en febrero, justamente por el impacto de la carne y de los aumentos de tarifas. Marzo repite el fenómeno y los relevamientos privados apuntan a un IPC otra vez cercano al 3%, sin la desaceleración que la Casa Rosada considera clave para la recuperación del consumo y de los ingresos reales.
Los cortes que más aumentaron en marzo
El informe del IPCVA muestra que las mayores subas se concentraron en los cortes populares, los de mayor presencia en la mesa de los hogares de ingresos medios y bajos. La picada común encabezó el listado con un salto del 20,4% en el mes, seguida por la carnaza común, que trepó 17,7%, y la falda, con un aumento del 13,4%.
- Picada común: +20,4% mensual.
- Carnaza común: +17,7% mensual.
- Falda: +13,4% mensual.
- Tapa de nalga y tortuguita: también con alzas de dos dígitos.
En el otro extremo, los cortes de mayor precio mostraron ajustes algo más moderados, aunque igualmente significativos. El lomo subió 8,5%, el matambre 7,6%, mientras que el peceto y la picada especial aumentaron 9,3%. Más allá de estas diferencias, el aumento generalizado consolida a la carne vacuna como uno de los motores de la inflación de alimentos.
Diferencias entre carnicerías y supermercados
Otro dato relevante del relevamiento es la fuerte dispersión entre los canales de venta. En las carnicerías de barrio, los precios de la carne se incrementaron 12,2% en marzo y acumulan 73,5% interanual. En los supermercados, en cambio, el alza mensual fue del 7,1% y del 57,9% frente a marzo del año pasado, consolidando a las grandes cadenas como la opción relativamente más barata para la mayoría de los cortes.
Entre los sustitutos de la carne vacuna, el pollo fresco subió 10,9% en el mes y 49,1% en términos interanuales, mientras que el pechito de cerdo registró un aumento del 6,3% mensual y 28,1% frente a marzo de 2025. En ambos casos, los precios resultan más convenientes en supermercados que en comercios tradicionales, lo que refuerza el traslado del consumo hacia esos canales.
La evolución de la carne también muestra diferencias por regiones. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el precio de la media res trepó 13,3% mensual y 71,7% interanual. En Córdoba, el incremento fue aún mayor: 14,1% en el mes y 68,8% en el año. Rosario, en cambio, registró el menor avance, con 11,6% mensual y 62,9% respecto de marzo del año pasado.
La carne vacuna volvió a convertirse en uno de los principales factores de presión sobre la inflación, en un contexto de aumentos también en combustibles, tarifas y educación, que se despegó con una variación cercana al 5,5% mensual.
Con alimentos, transporte, salud y educación en alza, los analistas advierten que la pelea contra la inflación enfrenta un frente complejo. El desempeño de la carne en los próximos meses será determinante para saber si el Gobierno logra encauzar el IPC hacia la meta anual o si deberá recalibrar sus proyecciones en un escenario de tensión social por la pérdida del poder adquisitivo.

