Ángela Torres deslumbró con tres Gran Rex agotados

Ángela Torres coronó una trilogía sold out en el Gran Rex

Ángela Torres en vivo en el Teatro Gran Rex

NewsITe

Ángela Torres confirmó su gran presente artístico con el cierre de una trilogía de funciones agotadas en el mítico Teatro Gran Rex, en la Avenida Corrientes. Este domingo 12 de abril, la cantante y actriz reunió nuevamente a un público fiel que colmó la sala y la acompañó en cada una de las canciones, en el marco de un show que combina pop, teatralidad e intimidad escénica.

Con producción de Fenix Entertainment, la artista presentó en vivo las canciones de su álbum “No me olvides” y repasó distintos momentos de su carrera. Desde el inicio, con potentes coreografías, luces y bailarines, dejó en claro que se trataba de una puesta pensada al detalle. “¡No lo puedo creer, es impresionante, gracias! Es un privilegio absoluto que hayan gastado su tiempo y su dinero en estar hoy acá”, le dijo, visiblemente conmovida, a los espectadores.

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Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó cuando Torres recordó a su abuela, la legendaria Lolita Torres. Sentada al borde del escenario, con el telón cerrado y apenas acompañada por una guitarra, presentó su versión de “La niña de fuego”, tema que su abuela cantaba de niña. La escena, despojada de escenografía, puso el foco en su caudal vocal y en el silencio atento de la sala.

La emoción continuó con el ingreso de su madre, la actriz y cantante Gloria Carrá. Tras un abrazo largo, ambas interpretaron “Me enseñará”, de Bebe, en un clima casi de fogón íntimo pese a la magnitud del teatro. El público respondió con una ovación y palmas que acompañaron la sensibilidad de la interpretación.

Un show conceptual entre el pop, la actuación y la nostalgia

A lo largo de la noche, Ángela recorrió distintos climas musicales y escénicos. Con “AWCH” bajó del escenario y subió por las escaleras del teatro para cantar a metros de sus fanáticos, que la recibieron entre lágrimas, abrazos y celulares encendidos. Más tarde, “Arrabalera” tuvo su punto máximo en la cima de una escalera iluminada a contraluz por una gran luna, en una postal casi cinematográfica.

También hubo lugar para los covers y los guiños a la cultura pop. La artista se apoyó en un jardín artificial y un piano para abordar fragmentos de “Placard”, mientras que el público se apropió del tema “Oops” a modo de karaoke colectivo. Luego sorprendió con una versión melódica de “El farsante”, de Ozuna, llevándolo a un territorio más íntimo y sentimental, antes de cambiar el clima con la energía de “Friki”.

El tramo final del show sumó elementos audiovisuales y de actuación. En pantalla se proyectó un clip de Ángela en plena avenida, que dio pie a una escena en la que la artista reflexionó sobre los años de búsqueda personal y artística: “¿Qué mierda es lo que está mal? ¿Quién soy?”, se preguntó en voz alta, antes de enlazar esas dudas con la canción “Donde están mis amigos”, en medio de una puesta que transformó el escenario en una pista de boliche.

Presente sólido y proyección internacional

La trilogía sold out en el Gran Rex se suma a una seguidilla de logros recientes para Torres, que ya había agotado funciones en el Teatro Margarita Xirgu y el Teatro Coliseo, además de girar por Rosario, Córdoba y Montevideo. Entre paraguas que “goteaban” brillos, una “nube” desde la que se recostó a cantar y un conmovedor dúo de cello y violín para “Superhéroe”, la puesta mostró una búsqueda estética propia y un pulso narrativo que la acerca al formato de espectáculo conceptual.

  • Repertorio que combinó temas propios, homenajes familiares y covers resignificados.
  • Producción escénica con fuerte apoyo en visuales, coreografías y recursos teatrales.
  • Un público que agotó tres funciones y acompañó cada tramo del relato musical.

“Los amo mucho”, expresó Ángela al despedirse, antes de interpretar “Favorita” y cerrar una serie de conciertos que marcan un punto de inflexión en su carrera.

Con estos tres Gran Rex colmados, Ángela Torres consolida un presente que la proyecta más allá del circuito local y la perfila como una de las voces jóvenes con mayor proyección del pop argentino. El vínculo con su historia familiar, el trabajo actoral y una identidad musical en crecimiento parecen ser las claves de un futuro que, a juzgar por la respuesta del público, recién empieza a escribirse.

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