El petróleo volvió a superar los USD100 por barril tras el fracaso de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y la orden de Donald Trump de bloquear los puertos iraníes y el estrecho de Ormuz, una decisión que disparó fuertes subas en los precios y reactivó el temor a un shock energético global con impacto directo en la inflación y los costos de importación.

El precio del petróleo volvió a ubicarse por encima de los USD100 por barril luego de que las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán no registraran avances y de que Donald Trump ordenara el bloqueo de los puertos iraníes y del estrecho de Ormuz.
En el arranque de la rueda, el barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en mayo subió más de 8% hasta USD104,50, mientras que el Brent con entrega en junio avanzó cerca de 7% y alcanzó los USD102. El salto respondió al temor del mercado por una nueva interrupción en la oferta global de crudo.
La escalada se profundizó después de que ayer domingo Trump confirmara que la Armada de Estados Unidos comenzaría de inmediato a bloquear el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más sensibles del mundo. La decisión agravó el escenario tras el fracaso de las negociaciones con Teherán, que no lograron sellar un acuerdo para poner fin a la guerra y dejaron en riesgo el frágil alto el fuego de dos semanas.
Más tarde, el Mando Central estadounidense precisó que la medida comenzará a aplicarse a las 11 (hora argentina) de hoy lunes, con un bloqueo sobre todo el tráfico marítimo que entre o salga de los puertos iraníes.
El anuncio volvió a encender las alarmas en los mercados por el posible impacto sobre los flujos de exportación y por una eventual suba adicional en los combustibles.
El nuevo repunte del crudo reinstaló la preocupación por un shock energético global, con riesgo de mayor presión inflacionaria y nuevos costos para las economías importadoras si la tensión en Medio Oriente continúa escalando.

