
Con el objetivo de fortalecer las políticas de cuidado en el ámbito educativo, se desarrolló un plenario distrital que reunió a distintos actores vinculados a la educación y la salud mental. La jornada se enmarcó en el programa “La construcción de una mirada de cuidado como intervención ante situaciones de padecimiento subjetivo y de los estudiantes”, y puso el foco en la necesidad de consolidar un abordaje integral frente a las problemáticas que atraviesan niños, niñas y adolescentes.
El encuentro contó con la participación de referentes de la Dirección de Psicología Comunitaria y Pedagogía Social (DPCyPS), del Centro Provincial de Atención (CPA) y de los Equipos de Orientación Escolar (EOE) de escuelas secundarias orientadas y técnicas del distrito. A su vez, se sumó el Equipo Distrital de Infancia y Adolescencia, lo que permitió enriquecer la mirada interdisciplinaria y potenciar el trabajo articulado.
Bajo la consigna “La salud mental es entre todas y todos”, la jornada promovió un enfoque colectivo que reconoce la importancia de la corresponsabilidad institucional en el acompañamiento de las trayectorias escolares. En este sentido, se destacó que las situaciones de padecimiento subjetivo requieren intervenciones tempranas, sostenidas y coordinadas, donde la escuela cumple un rol central como espacio de detección, contención y orientación.
Durante el plenario, los distintos equipos compartieron experiencias territoriales, analizaron problemáticas comunes y avanzaron en la construcción de estrategias de intervención directa. Este intercambio permitió unificar criterios de acción y fortalecer los canales de comunicación entre los organismos participantes, con el fin de optimizar las respuestas ante situaciones complejas.
Uno de los ejes principales del encuentro fue la planificación conjunta de dispositivos de acompañamiento, entre ellos la continuidad de talleres en las instituciones educativas. Estas instancias buscan generar espacios de escucha, reflexión y prevención, abordando temáticas vinculadas al bienestar emocional, los vínculos y la construcción de subjetividades en contextos actuales.
Asimismo, se remarcó la necesidad de consolidar redes de contención sólidas que integren a la comunidad educativa en su conjunto, incluyendo docentes, familias y equipos técnicos. Desde esta perspectiva, el trabajo en red se presenta como una herramienta clave para garantizar intervenciones más efectivas y sostenibles en el tiempo.
Como resultado del consenso alcanzado, se reafirmó el compromiso de dar continuidad a las líneas de acción impulsadas, consolidando una política pública orientada a fortalecer entornos escolares más inclusivos, seguros y atentos a las necesidades de los estudiantes.

