Horneros zurdos y diestros: el proyecto que intriga a la ciencia

Investigan si el hornero argentino puede ser zurdo o diestro

Hornero posado junto a su nido de barro característico

NewsITe

Un grupo de científicos argentinos y uruguayos lanzó una nueva etapa de investigación sobre el hornero, el ave nacional de la Argentina, con una hipótesis tan llamativa como desafiante: la posible existencia de horneros zurdos y diestros que condicionen la forma y orientación de sus clásicos nidos de barro.

El trabajo, enmarcado en un proyecto de ciencia ciudadana, busca comprender cómo se combinan la “personalidad arquitectónica” de cada ave y las características físicas del lugar donde construye su nido. Estudios previos publicados en revistas como Current Biology e Ibis ya habían demostrado que el entorno influye de manera decisiva en la arquitectura de estas construcciones.

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Al analizar más de 12.500 fotografías enviadas por vecinos de distintos puntos del país, los investigadores detectaron que sólo el 15% de los nidos aparecían adosados a una estructura, como una pared o una rama gruesa, y apenas un 3% incorporaban ese soporte como parte de la pared del nido. El dato sorprendió: aprovechar una superficie ya existente debería ahorrar tiempo y barro, pero los horneros casi no recurren a esa estrategia.

Esa rareza llevó al equipo a una hipótesis audaz: que existan horneros con lateralidad marcada, es decir, aves que tienden a construir la puerta del nido hacia la derecha o hacia la izquierda, de manera similar a la preferencia por una mano que tienen los humanos. Si el único sitio disponible obliga a ubicar la entrada del lado contrario al “preferido” del ave, se generaría un conflicto que podría hacerle desistir o modificar su diseño.

Hornero 2.0: ciencia ciudadana para seguir la obra del ave nacional

Tras una primera etapa exitosa, el equipo coordinado por el biólogo neuquino Nicolás Adreani y la investigadora bonaerense Lucía Mentesana puso en marcha Hornero 2.0, una nueva fase que convoca a habitantes de Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay y Bolivia a convertirse en verdaderos “inspectores de obra” de los nidos.

El foco ahora está en registrar los tiempos de construcción: cuándo comienza el hornero a acarrear barro, cuánto demora en cerrar la bóveda y cómo influyen las lluvias, las olas de calor y otros factores climáticos en ese cronograma. En plena crisis climática, los investigadores sospechan que los desajustes en los patrones de lluvia podrían estar alterando también el calendario de esta especie emblemática, declarada ave nacional en 1928.

  • Quienes vean a un hornero iniciando un nido o cargando barro pueden registrarlo en la app Hornero.
  • La recomendación es volver a observar el mismo nido, idealmente una vez por semana, e informar los avances.
  • Los datos se integran a una base científica regional y permiten analizar miles de casos en simultáneo.

Al igual que en las investigaciones previas, los ciudadanos que aporten información clave podrán figurar como coautores en futuras publicaciones científicas. Además, el proyecto mantiene una comunidad activa en redes sociales bajo el usuario @nidohorneros en Instagram, Facebook y X (Twitter), donde se difunden hallazgos, curiosidades y fotografías enviadas por la gente.

“El hornero vive con nosotros en la ciudad, pero aún tenemos mucho que aprender de sus decisiones arquitectónicas”, remarcan los investigadores, que confían en que la curiosidad y el celular en mano de la ciudadanía ayuden a descifrar si, además, este pequeño albañil alado también puede ser zurdo o diestro.

Con cada nueva observación cargada en la aplicación, se suman piezas a un rompecabezas que combina comportamiento animal, cambio climático y participación ciudadana, y que promete ofrecer una mirada renovada sobre uno de los símbolos más queridos de la fauna argentina.

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