Furfaro pidió postergar y avanza la ronda de declaraciones

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Las indagatorias en la causa judicial por el fentanilo contaminado continúan esta semana ante el juez federal Ernesto Kreplak, en el marco de una investigación que ya cumple cerca de un año y que puso bajo la lupa el accionar de los laboratorios HLB Pharma y Ramallo S.A. Pese al pedido de postergación del empresario Ariel García Furfaro, dueño de HLB Pharma, el cronograma de declaraciones se mantiene activo con nuevos imputados pasando por los tribunales.
Este lunes, desde las 11, deben presentarse cinco acusados con responsabilidades técnicas y de control dentro de las plantas involucradas. Se trata de José Antonio Maiorano, técnico de HLB Pharma; Nilda Furfaro, madre de Ariel, accionista y vicepresidenta de esa firma; Wilson Daniel Pons, jefe de Control de Calidad de Laboratorios Ramallo; Adriana Iudica, jefa de Control Microbiológico de la misma empresa; y Rocío del Cielo Garay, supervisora de Fisicoquímica en el área de Control de Calidad. Todos fueron citados para ampliar la base de pruebas en el expediente.
La semana pasada había comenzado una nueva ronda de testimoniales. Sin embargo, García Furfaro y Carolina Ansaldi, directora técnica del laboratorio Ramallo, solicitaron diferir su declaración para el próximo 23 de abril, pedido que fue aceptado por el magistrado. Otros dos imputados, Victoria García, gerente, y Eduardo Darchuk, ex jefe de producción de soluciones parentales de pequeño volumen, se acogieron a su derecho a no declarar y se negaron a responder preguntas.
Las audiencias continuarán este martes 21 de abril, también desde las 11. En esa jornada se prevé la indagatoria de Javier Martín Tchukrán, director de Manufactura de HLB Pharma; Edgardo Gerardo, integrante de la cadena de producción; Antonio Sclafani, gerente de Producción y Mantenimiento de Laboratorios Ramallo; Arzolidys Dayana Astudillo Bolívar, jefa de Garantía de Calidad; y Diego Hernán García, hermano de Ariel y señalado como quien impartía órdenes directas de producción dentro del esquema investigado.
Un expediente que suma víctimas y complica a los procesados
En este tramo de la causa, el juez Kreplak ordenó nuevas declaraciones para robustecer la acusación contra los 14 procesados. En la primera etapa del expediente se les había atribuido responsabilidad penal por la muerte de 20 pacientes, pero las pericias posteriores ampliaron de forma drástica el alcance del daño: ahora se investigan alrededor de 114 casos vinculados al uso del fentanilo contaminado.
La pesquisa apunta a determinar cómo se produjo la contaminación del medicamento, qué fallas hubo en los sistemas de control de calidad y qué grado de conocimiento tuvieron los distintos responsables jerárquicos de los laboratorios. Las imputaciones se orientan a eventuales delitos vinculados a la producción y distribución de productos médicos defectuosos, con consecuencias letales para pacientes que confiaron en un insumo que debía ser seguro.
Con cada nueva indagatoria, la Justicia busca precisar la cadena de responsabilidades dentro de las plantas, desde los directores y gerentes hasta las áreas técnicas que intervinieron en los procesos de elaboración, control y liberación de los lotes de fentanilo. La expectativa es que, a partir de estas declaraciones, se definan futuras medidas de prueba y eventuales ampliaciones de los procesamientos ya dictados.
La causa por el fentanilo contaminado ya no se limita a 20 muertes: las pericias elevaron a 114 el número de casos bajo investigación judicial.
Mientras se aguardan las próximas definiciones del juez Kreplak, el expediente se consolida como uno de los más sensibles del fuero federal en materia sanitaria, tanto por la cantidad de víctimas como por el impacto que puede tener en los controles sobre la industria farmacéutica y la seguridad de los pacientes en todo el país.

