La hija del exfutbolista cuestionó las condiciones de la vivienda, la falta de equipamiento médico y apuntó contra el equipo tratante. Aseguró que fue manipulada para aceptar el tratamiento y responsabilizó a los profesionales imputados.

En el marco del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, Gianinna Maradona amplió su testimonio y sumó nuevas críticas al equipo médico que estuvo a cargo de la salud de su padre. La declaración incorporó cuestionamientos directos a las condiciones de la internación domiciliaria, a la falta de controles y a las decisiones adoptadas por los profesionales imputados.
Durante su exposición, sostuvo que tanto el neurocirujano Leopoldo Luque como la psiquiatra Agustina Cosachov influyeron en la decisión de optar por el tratamiento en el domicilio tras la operación. “Confiamos, nos manipularon y aceptamos”, afirmó, al recordar las alternativas que les fueron presentadas.
Según relató, las opciones incluían una internación compulsiva, una clínica con consentimiento o la modalidad domiciliaria. En ese contexto, indicó que los médicos recomendaron esta última opción bajo la promesa de un esquema serio, con aparatología y seguimiento permanente, algo que —según su testimonio— no se cumplió.
La declaración fue reconstruida a partir de la cobertura de Infobae y estuvo atravesada por momentos de alta carga emocional, en los que Gianinna incluso se quebró al escuchar audios vinculados a la causa.
Críticas a la vivienda y a la falta de equipamiento médico
Uno de los ejes que incorporó en esta instancia fue la descripción de la casa donde se llevó adelante la internación domiciliaria. Según detalló, el lugar no reunía condiciones adecuadas para el cuidado de su padre.
“Yo me enojé cuando vi la casa de la internación domiciliaria. No era la casa que mi papá merecía y no por los lujos. No tenía una habitación en planta baja, ni en suite, ni baños cerca. El cuarto que le armaron era al lado de la cocina, la puerta no cerraba. Me dijeron que lo iban a solucionar”, expresó.
En esa línea, agregó que la disposición de la vivienda dificultaba el acceso y la asistencia. “No estaba cerca de la entrada, era un camino recto y era la última en una esquina”, describió, al marcar problemas logísticos en un contexto que requería atención permanente.
También cuestionó la ausencia de equipamiento médico acorde a lo prometido. “Nos habían prometido que mi papá iba a tener la aparatología necesaria para estar controlado. Sí estaban los enfermeros y los primeros días el acompañante terapéutico”, indicó.
Sin embargo, afirmó que en la práctica no existía el monitoreo esperado. “Nosotros creíamos que iba a estar monitoreado, que le iban a tomar el pulso, dormir con el cosito del dedo. Lo único que vi en la casa era el saturador. No vi monitor, ni desfibrilador, ni la ambulancia en la puerta que nos prometieron que iba a estar. Luque y Cosachov me dijeron que iba a haber una ambulancia de alta complejidad cerquita. Nunca la vi”.
Responsabilidades, audios y cuestionamientos al accionar médico
En otro tramo de su testimonio, Gianinna volvió a apuntar contra los principales imputados y rechazó cualquier intento de trasladar responsabilidades a la familia. “Yo no tenía que conseguir el médico clínico, pero quieren ponerme esa responsabilidad. De ningún punto de vista me voy a hacer cargo”, sostuvo.
Además, afirmó que el equipo médico tenía a su cargo la salud de Maradona y la organización de la internación domiciliaria. “Yo confié lamentablemente en estos tres seres que lo que hicieron fue manipularnos”, declaró, en referencia a Luque, Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz.
En esa línea, consideró que el neurocirujano podría haber tomado otra decisión frente a la situación. “Luque podría haber dado un paso al costado si lo sobrepasaba, hoy ya es tarde”, expresó.
El testimonio también incluyó referencias a un audio atribuido a Luque, en el que —según su declaración— el médico asumía responsabilidades sobre el tratamiento. Gianinna sostuvo que ese contenido contradice declaraciones públicas posteriores del profesional, en las que relativizó su rol.
El deterioro de Maradona y las decisiones tras la operación
Finalmente, la hija del exfutbolista reiteró su preocupación por el estado de salud de su padre en los meses previos a su fallecimiento. Describió un deterioro progresivo desde octubre de 2020, con dificultades para caminar, interactuar y ubicarse.
“Mi papá estaba perdido”, afirmó, al remarcar que no obtenía explicaciones claras por parte de los médicos sobre las causas de ese cuadro. Según su relato, las respuestas se vinculaban con la medicación o el consumo de alcohol, sin precisiones concretas.
También recordó el episodio del cumpleaños número 60, donde observó signos evidentes de desorientación, y el proceso que derivó en la operación por un hematoma subdural en la Clínica Olivos.
Tras la cirugía, la familia evaluó las alternativas de tratamiento y finalmente optó por la internación domiciliaria, una decisión que hoy se encuentra en el centro del debate judicial y que, según su testimonio, estuvo condicionada por recomendaciones médicas que no se cumplieron en la práctica.

