Héctor Paletta, encargado del VAR en la victoria de Boca ante River, sostuvo que el contacto entre Lautaro Blanco y Lucas Martínez Quarta no tuvo la intensidad suficiente para sancionar la infracción. También reveló que recibió amenazas tras el partido.

Héctor Paletta, árbitro del VAR en el último Superclásico, se refirió a la jugada más discutida del encuentro y respaldó la decisión tomada por el equipo arbitral en el campo de juego. El partido terminó con victoria de Boca Juniors frente a River Plate y dejó como principal foco de debate una acción en el área que generó reclamos del conjunto visitante.
En diálogo con C5N, Paletta explicó que la jugada fue analizada tanto por los árbitros en cancha como desde la cabina del VAR. “Es una jugada gris. Hubo un equipo arbitral en campo que evaluó la acción y consideró que existió un contacto, pero que no era suficiente ni tenía la intensidad necesaria como para derribar de esa manera al defensor. En las imágenes, yo coincidía con esa apreciación”, señaló.
El árbitro también apuntó directamente sobre la reacción del defensor de River, Lucas Martínez Quarta. “Lucas Martínez Quarta exagera la caída. Se queda en el piso tomándose la espalda, como si le hubieran dado un golpe muy fuerte. La verdad es que había elementos suficientes para respaldar la decisión tomada en el campo”, afirmó.
Además de justificar el fallo, Paletta reveló que sufrió amenazas luego del encuentro, lo que lo obligó a tomar medidas personales. “Tuve que apagar el teléfono durante tres días. Por suerte, no contactaron a mi familia. Acá nos conoce todo el mundo”, expresó.
Por último, el árbitro buscó despejar sospechas sobre su imparcialidad en un partido de alta tensión. “Yo no soy de Boca ni de ningún club de fútbol. Tengo un hermano que es hincha de Boca y otro de River Plate”, concluyó.

