La influencer vinculó la denuncia a una “amenaza” contra su familia

NewsITe
La influencer trans Jéssica, conocida popularmente como “La Maciel”, rompió el silencio luego de abandonar la casa de Gran Hermano tras ser notificada por la policía de una denuncia en su contra por presunta explotación sexual, regenteo y maltrato. La mediática aseguró que no vivió el episodio como el inicio de una causa judicial, sino como una advertencia directa hacia su entorno más cercano.
“La denuncia no implicó la preocupación de si caería presa, sino que pensé: ‘Uy, mi familia’”, relató en declaraciones televisivas, donde sostuvo que el conflicto se enmarca en una serie de hechos violentos que, según su versión, la vienen afectando desde hace años. Para la ex participante, la acusación –impulsada por un grupo de 17 jóvenes trans– habría funcionado más como un mecanismo de presión que como un reclamo genuino ante la Justicia.
Maciel recordó que ya había atravesado situaciones de extrema gravedad en el pasado, que incluyeron agresiones físicas y episodios de hostigamiento. Contó que terminó con el cuello rectificado, cuadros de vértigo y estrés y que llegó a tener presencia de gendarmes durante tres meses en la puerta de su casa. También mencionó un violento ataque en el que recibió una puñalada en un pulmón y una presunta tentativa posterior de agresión dentro de un hospital de San Miguel.
En ese contexto, la aparición de la denuncia mientras estaba dentro de la casa más famosa del país reavivó viejos temores. “Se me vino a la cabeza mi esposo yendo en bicicleta todos los días y atravesando las cuadras solo; mi suegra, que vive sola en su casa con la hija. Pensé que les podía pasar algo. Me desequilibró totalmente”, sostuvo, al explicar por qué decidió abandonar el programa pese al impacto que ello tendría en su exposición pública.
“Quieren ensuciarme”: el descargo público de La Maciel
Ante la consulta sobre el avance de la causa, la influencer afirmó que fue informada de que la denuncia habría sido desestimada, aunque no brindó mayores precisiones judiciales ni documentación que lo acredite. De todos modos, insistió en que leyó el episodio como un mensaje intimidante: “Para mí, eso fue una amenaza; lo vi como una amenaza y, en ese momento, le dije a Gran Hermano que no me podía quedar porque se me revolvió todo lo que había pasado”.
Maciel aseguró además que, desde hace una década, es blanco de denuncias falsas y amenazas sistemáticas. Según su relato, se habría identificado recientemente a quienes administraban un grupo desde el cual se organizaban ataques y acusaciones en su contra, y algunas de las personas vinculadas a ese espacio habrían decidido apartarse.
- La denuncia se conoció mientras Maciel estaba dentro de la casa de Gran Hermano.
- La influencer afirmó que varias acusaciones previas en su contra fueron infundadas.
- Dijo que teme principalmente por la seguridad de su esposo y de su familia política.
“Quieren ensuciarme. Me lo vienen haciendo toda la vida. Porque me hacían denuncias falsas y me siguen amenazando. Ahora se descubrió el grupo y quién lo maneja. Muchas chicas se bajaron de ese grupo. Yo estoy viviendo esto hace 10 años”, expresó La Maciel.
Mientras tanto, el caso vuelve a poner en agenda el debate sobre la exposición extrema de los participantes de realities televisivos y el impacto que pueden tener, tanto en su vida privada como en procesos judiciales en curso. El futuro mediático y legal de La Maciel quedará atado a lo que suceda en los tribunales y a las próximas apariciones públicas de la influencer.

