El acuerdo anterior con Adimra y otras cámaras del sector venció con los salarios de marzo, que se pagaron a principios de abril. Existe ahora un cálculo de una mejora del 5% a la espera de una nueva escala acordada entre las partes. Aunque hubo contactos extraoficiales, desde las empresas ya advierten que la actividad atraviesa un “escenario crítico” que “no encuentra piso”. Mucho más incierto es el panorama para los trabajadores de la actividad siderúrgica (rama 21), sin acuerdo bilateral desde junio de 2024, hace ya casi dos años.

De la redacción de EL NORTE
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En diciembre del año pasado, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) firmaba el que hasta el momento es su último acuerdo salarial. Fue en el marco de la paritaria con la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra) y con otras entidades empresarias de la denominada Rama 17 (metalmecánica). Ese entendimiento, que fijo la escala salarial para el periodo comprendido entre octubre de 2025 y marzo de 2026, quedó agotado hacia principios de este mes de abril, cuando las empresas depositaron los sueldos correspondientes a marzo. Desde la seccional San Nicolás del gremio indicaron que ya se iniciaron los contactos preliminares en busca de un nuevo acuerdo. La incertidumbre es grande, aunque no tanto como en el caso de la Rama 21: una negociación paritaria que no viene produciendo acuerdos desde junio de 2024 y que interesa particularmente a los empleados de compañías como Ternium y Acindar.
Con una inflación recalentada, el gremio ya estableció contactos extraoficiales que le permitan llegar a una audiencia paritaria en la Secretaría de Trabajo con algunos puntos preacordados y un acercamiento en las posturas. De momento, existe un 5% de mejora que había quedado establecido como base de cálculo en la anterior paritaria.
Del otro lado, la parte empresaria no da muestras de estar en condiciones de garantizar el poder adquisitivo perdido en los salarios de los y las trabajadoras de talleres y pymes de la actividad metalmecánica.
Elio Del Re, presidente de ADIMRA, trazó un diagnóstico crítico del sector: “La actividad metalúrgica en todo el país no está encontrando piso. Venimos de caída tras caída”, advirtió.
Según explicó, los datos del Centro de Estudios Económicos de la entidad reflejan una baja del 4,6% interanual en marzo, que se suma a caídas previas. “Cuando vemos que el año anterior había caído lo mismo, es caída tras caída, nos parece más preocupante aún”, señaló.
Rama 21
En materia de salarios, son dos los frentes en que negocia la UOM. Con Adimra y el resto de las metalmecánicas para la Rama 17; y con la Cámara Argentina del Acero para la Rama 21.
En el caso de los siderúrgicos el panorama es harto más delicado: los últimos salarios con una escala surgida del consenso correspondieron a junio de 2024, hace ya casi dos años.
En enero pasado, hubo intentos por encauzar la situación. Pero fracasaron. El desacuerdo estuvo en la recuperación del poder adquisitivo perdido desde entonces.
Es que entre julio de 2024 y abril de 2025, aun sin una escala acordada las empresas del sector se avinieron a pagar sumas no remunerativas mensuales.
Después de aquello, a partir de mayo del año pasado y hasta diciembre los trabajadores y trabajadoras siderúrgicas vienen percibiendo sumas remunerativas en concepto de anticipos a cuenta de un eventual nuevo acuerdo. Desde el gremio se encargan de subrayar que estas sumas fueron aplicadas “unilateralmente” por las empresas, sin acuerdo previo con el gremio.
Según trascendió, en la cámara empresaria consideran que esas medidas extraordinarias acompañaron debidamente la progresión inflacionaria de todos esos meses, por lo que consideran que no es necesaria una revisión hacia atrás.
UOM no coincide con esa lectura. En cuanto al poder adquisitivo perdido en los últimos meses, el gremio estimó que hasta enero de este año cada trabajador resignó un salario y una décima parte.
“Desde julio de 2024 la Cámara empresarial viene sosteniendo una postura que no acompaña la evolución de la inflación, proponiendo incrementos por debajo de los aumentos de precios e instrumentando ajustes unilaterales bajo la modalidad de ‘anticipos’, con impactos directos en el poder adquisitivo”, repasaba en enero la organización que a nivel nacional conducen Abel Furlán.
En ese marco, la UOM señalaba que “en diciembre de 2025 los salarios siderúrgicos quedaron 9 puntos por debajo de la inflación acumulada”. Y completó: “De esta forma, a lo largo de los últimos 18 meses, la pérdida salarial promedio equivale a 1,1 sueldos, lo que para un salario promedio del sector representa cerca de $2.000.000. Por estos motivos, el gremio reclama: un aumento salarial del 9% como recomposición inmediata; y un pago extraordinario de recuperación, para restituir el salario perdido en el último año y medio”.
Y eso era en enero, antes de que el Indec diera a conocer los IPC de febrero (+2,9) y marzo (+3,4%).

