Un relevamiento actualizado a mayo de 2025 expone el funcionamiento de los geriátricos en San Nicolás. Hay 23 establecimientos inspeccionados, de los cuales seis presentan irregularidades graves y carecen de habilitación. Los costos varían ampliamente según los servicios ofrecidos y las condiciones de alojamiento.

De la redacción de EL NORTE
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El cuidado de adultos mayores es una necesidad cada vez más presente en San Nicolás. El aumento de la esperanza de vida y los cambios en la dinámica familiar hacen que muchas personas recurran a residencias especializadas para garantizar atención permanente. En ese escenario, un informe elaborado por la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) aporta un panorama actualizado sobre el estado de estos espacios en la ciudad.
Según el relevamiento, son 23 las residencias inspeccionadas en el partido de San Nicolás y al menos seis de ellas no cuentan con la habilitación correspondiente y presentan irregularidades consideradas graves. Las falencias detectadas incluyen problemas edilicios, falta de personal capacitado, trabajadores sin registrar y deficiencias en la atención básica de los residentes.
Desde ATSA señalan que, junto a establecimientos que cumplen con las normativas y ofrecen servicios adecuados, persisten situaciones preocupantes. “Sabemos que hay muchos geriátricos en los barrios de San Nicolás que no serían residencias, sino tristemente, espacios que funcionan como depósitos de abuelos”, advierten desde el sector, en referencia a lugares donde no se garantizan condiciones mínimas de cuidado.
Los problemas relevados abarcan desde falta de higiene y mantenimiento hasta ausencia de controles durante la noche. También se registraron denuncias por abandono de persona y situaciones en las que los residentes no recibirían alimentación o asistencia adecuada. A esto se suma la precarización laboral en algunos establecimientos, con trabajadores sin cobertura ni salarios acordes.
En este contexto, la secretaria general de ATSA, Mónica Chungo, remarcó la dificultad de separar las condiciones laborales de la calidad de atención: “Es imposible entrar a un geriátrico y ver cómo está el trabajador sin ver también cómo está el abuelo; hay situaciones que interpelan desde lo humano”, expresó.
Lo económico
El aspecto económico aparece como un factor determinante tanto para las familias como para la oferta disponible. De acuerdo con los datos recabados, los valores mensuales en residencias habilitadas y con mayores prestaciones oscilan entre 1.000.000 y 1.700.000 pesos, dependiendo del nivel de asistencia requerido y de los servicios que ofrece cada lugar. En contraste, existen opciones más económicas, con costos de entre 600.000 y 800.000 pesos, generalmente asociadas a lugares que no cumplen con todas las condiciones exigidas.
Esta diferencia influye en la elección de muchas familias que, atravesadas por limitaciones laborales y económicas, buscan alternativas accesibles para el cuidado de sus padres o abuelos. En ese sentido, los geriátricos aparecen como una solución frente a la imposibilidad de brindar acompañamiento permanente en el hogar.
A la par, se registra una alta demanda de plazas, especialmente en aquellos establecimientos que reúnen mejores condiciones. En varios casos, los cupos se encuentran completos, lo que reduce las opciones disponibles y complejiza la búsqueda.
El envejecimiento es una etapa que requiere cuidados específicos, atención continua y un entorno adecuado que garantice calidad de vida. En ese marco, el desafío no solo pasa por ampliar la oferta de residencias, sino también por asegurar estándares que contemplen tanto la infraestructura como la formación del personal y el seguimiento de cada residente.
El informe de ATSA vuelve a poner el foco en una realidad que combina necesidad social, limitaciones económicas y controles que aún presentan falencias. Mientras tanto, la elección de un lugar para un adulto mayor sigue siendo una decisión atravesada por múltiples factores, donde el costo y la disponibilidad muchas veces pesan tanto como las condiciones de cuidado.

