El Palacio de Buckingham confirmó que la visita de Estado seguirá según lo previsto tras el incidente ocurrido durante una cena en la Casa Blanca.

El rey del Reino Unido, Carlos III, mantendrá su visita de Estado a Estados Unidos a partir del lunes, pese al tiroteo ocurrido durante una cena en la Casa Blanca a la que asistió el presidente Donald Trump.
La confirmación llegó por parte del Palacio de Buckingham, tras mantener conversaciones con funcionarios estadounidenses luego del incidente registrado el sábado durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca.
El monarca viajará junto a la reina Camila para una visita de Estado de cuatro días. La agenda incluye una reunión privada con Trump y un discurso ante el Congreso con motivo del 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos.
El tiroteo generó dudas sobre la continuidad del viaje, luego de que un hombre abriera fuego contra personal de seguridad en Washington D.C., lo que obligó a agentes del Servicio Secreto a evacuar rápidamente al mandatario estadounidense.
Las autoridades estadounidenses indicaron que el ataque probablemente tenía como objetivo al presidente y a funcionarios de la administración, según declaró el fiscal general en funciones, Todd Blanche. El funcionario también expresó su confianza en que el rey estará a salvo durante su estadía.
Desde el Palacio de Buckingham señalaron: “Tras las conversaciones mantenidas a lo largo del día a ambos lados del Atlántico, y siguiendo el consejo del Gobierno, podemos confirmar que la visita de Estado de Sus Majestades se llevará a cabo según lo previsto”.
Además, agregaron: “El rey y la reina están muy agradecidos a todos aquellos que han trabajado sin descanso para garantizar que así sea y esperan con ilusión que la visita dé comienzo mañana”, según constataron los periodistas Michael Holden y Sam Tabahriti.
Fuentes del palacio indicaron que podrían registrarse ajustes operativos menores en algunos compromisos de la agenda oficial.
La visita se desarrolla en un contexto de tensiones entre Estados Unidos y el Reino Unido por diferencias vinculadas a la guerra de Irán, con el objetivo de reforzar la relación bilateral.

