El exfutbolista contó cómo la debacle económica afectó su vida familiar

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Brian Sarmiento, exfutbolista con pasado en Newell’s y otros clubes del país y el exterior, fue el último eliminado de Gran Hermano: Generación dorada. Tras abandonar la casa, visitó el programa de streaming La Cumbre, que conduce Santiago del Moro, y allí abrió su intimidad al hablar de la crisis económica que atraviesa y del consecuente quiebre en el vínculo con sus hijas.
Según reconstruyó Noticias Argentinas, Sarmiento explicó que el conflicto judicial con las madres de sus hijas se originó cuando ya no pudo sostener los acuerdos económicos firmados en la época en la que era futbolista profesional. Desde entonces, relató, se le restringió el contacto con las nenas y se desencadenó una batalla legal por la cuota alimentaria.
“La verdad es que con el tema de mis nenas yo no pude mantener los convenios de cuando era futbolista y no lo supieron entender. Era imposible pagar una cuota del mismo nivel que cuando jugaba al fútbol”, confesó el exmediocampista, que admitió haber pasado de un buen pasar a una situación de fuerte ajusta económico.
Mientras dentro de la casa de Gran Hermano se mostraba entero y con perfil carismático, afuera la realidad era muy distinta. Sarmiento afrontaba un expediente judicial por incumplimiento en el pago de la cuota alimentaria. El conflicto escaló hasta que la Justicia resolvió embargarle el sueldo que percibía por su participación en el reality.
“No me quedó nada de lo que gané jugando al fútbol”
En el streaming, Sarmiento reveló que, pese a haber jugado varios años como profesional, hoy prácticamente no tiene ahorros. “De todos los años que había jugado al fútbol, no me había quedado nada. Yo no manejaba las cuentas, no era empresario, me dedicaba sólo a jugar. Todo lo que hice fue para mis hijas”, describió, al recordar tiempos de mayor bonanza económica.
El exfutbolista aseguró que el alejamiento con sus hijas comenzó cuando ya no pudo afrontar el nivel de vida que había tenido antes: viajes en avión a Europa, pasajes en primera clase y gastos vinculados a mantener un estándar elevado. “Tuve un bajón económico muy importante. Yo no tenía ni para pagarme un vuelo de avión, y todo lo que hacía era para poder cumplir con la cuota”, sostuvo.
- Relató que hace meses no ve a sus hijas y que no logra siquiera mantener videollamadas.
- Contó que ingresó al reality con la expectativa de mejorar su situación económica y ponerse al día con sus obligaciones.
“Mientras mejor me vaya a mí, mejor van a estar ustedes, porque yo voy a poder cumplir”, afirmó Sarmiento, al resumir el mensaje que les transmite a sus hijas.
En medio de la exposición mediática que le dio Gran Hermano, el exjugador busca ahora reordenar sus finanzas y encauzar el vínculo con sus hijas. Su testimonio vuelve a poner en debate la fragilidad económica de muchos deportistas una vez retirados y el impacto que esa realidad tiene en las relaciones familiares y en el cumplimiento de las obligaciones parentales.

