Un robo a mano armada que volvió a sacudir a un barrio marplatense.

Un violento asalto a mano armada en una panadería del barrio San Cayetano volvió a encender las alarmas por la inseguridad en Mar del Plata. El hecho ocurrió el martes por la tarde, cuando un delincuente ingresó al local, amenazó a empleados y clientes y se llevó la recaudación del día en cuestión de segundos.
El episodio se registró cerca de las 19:30 en la intersección de las calles Rivadavia y Tres Arroyos. De acuerdo con los primeros testimonios recogidos en la zona, el ladrón irrumpió de manera sorpresiva, apuntó con un arma de fuego y exigió el dinero de la caja con una frase tan contundente como aterradora: “La plata o te pego un tiro”.
Las cámaras de seguridad de la panadería captaron toda la secuencia. En las imágenes, que luego fueron difundidas por medios locales, se observa cómo el asaltante se desplaza con rapidez detrás del mostrador, reduce a los trabajadores y los obliga a entregar la recaudación. También se lo ve tomar algunos productos exhibidos en el salón antes de escapar.
Si bien el delincuente actuó solo dentro del comercio, los investigadores sospechan que no estaba aislado: un vehículo lo habría esperado a pocos metros, listo para facilitar la huida y evitar que fuera identificado o detenido. Tras concretar el robo, el ladrón escapó a gran velocidad y, hasta el momento, permanece prófugo.
Investigación y preocupación vecinal
Fuentes policiales indicaron que el material registrado por las cámaras será clave para intentar reconstruir la ruta de escape y establecer si el autor del hecho está vinculado a otros robos ocurridos en la zona en las últimas semanas. La modalidad rápida y violenta, sumada al posible apoyo externo, hace pensar en un accionar planificado.
El impacto en los trabajadores y en los clientes que se encontraban en la panadería fue inmediato: muchos debieron recibir contención tras el momento de extrema tensión vivido dentro del local. Los propietarios, en tanto, ya analizan una serie de medidas para reforzar la seguridad y tratar de prevenir nuevos ataques.
- Colocación de rejas adicionales y barreras físicas entre el mostrador y el público.
- Limitación del ingreso a una cantidad reducida de personas al mismo tiempo.
- Mayor iluminación exterior y sistemas de alarma conectados con la policía.
- Coordinación con comercios vecinos para alertas tempranas ante movimientos sospechosos.
En el barrio San Cayetano, comerciantes y vecinos reclaman mayor presencia policial y patrullajes más frecuentes, sobre todo en horarios de cierre. El temor a nuevos robos, sumado a la pérdida económica que sufren los locales, profundiza una sensación de vulnerabilidad que se repite en distintos puntos de la ciudad.
La investigación quedó a cargo de la fiscalía de turno, que trabaja junto a personal policial en la identificación del asaltante y su posible cómplice. Mientras tanto, la panadería reabrió sus puertas, pero con un clima de preocupación que refleja el malestar creciente por la inseguridad cotidiana.

