Tierno operativo para salvar a una lechuza de campanario en San Rafael.

Un emotivo rescate tuvo lugar en el distrito de Cuadro Benegas, en el departamento de San Rafael, Mendoza, donde un pichón de lechuza de campanario (Tyto furcata) pudo regresar a su nido luego de caer desde lo alto de una palmera de aproximadamente 15 metros de altura.
El hecho se desencadenó a partir del llamado de una vecina de la zona, que advirtió la presencia del ave caída y dio aviso a las autoridades. A partir de allí se coordinó un operativo conjunto entre la Subsecretaría de Ambiente de Mendoza, el Departamento de Fauna Silvestre, Bomberos Voluntarios de Salto de las Rosas y residentes del lugar.
En primera instancia, el pichón fue evaluado por profesionales veterinarios, quienes constataron que se encontraba en buen estado general y sin lesiones graves a pesar de la caída. Confirmada su estabilidad, el objetivo pasó a ser devolverlo a su nido para garantizar la continuidad de su crianza en el entorno natural.
La altura de la palmera representó un desafío adicional para el equipo de rescate. Por este motivo se solicitó la colaboración del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Salto de las Rosas, que acudió al lugar con un camión equipado con escalera mecánica de 25 metros. Gracias a esta herramienta, y al trabajo coordinado de los efectivos, se logró acceder con seguridad hasta la parte superior del árbol.
Tras una minuciosa búsqueda entre el follaje, los bomberos lograron localizar el nido y restituir al pichón en condiciones seguras, bajo la atenta mirada de los especialistas en fauna y de los vecinos que siguieron el operativo con expectativa.
Compromiso comunitario con la fauna silvestre
Desde la Subsecretaría de Ambiente subrayaron la importancia de este tipo de intervenciones, que combinan la rápida acción ciudadana con la respuesta articulada de organismos del Estado y cuerpos de emergencia. Según remarcó el director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet, estos procedimientos evidencian un fuerte compromiso social con la protección de la fauna silvestre.
“Estas acciones reflejan el compromiso que existe en la comunidad y en las instituciones para proteger nuestra fauna silvestre. La coordinación entre vecinos, organismos del Estado y cuerpos de emergencia es fundamental para obtener resultados exitosos como este”, destacó Haudet.
Las autoridades aprovecharon la ocasión para recordar que la lechuza de campanario cumple un rol clave como controlador biológico de plagas. Se trata de un aliado natural en el combate contra roedores: durante la temporada de crianza, una sola pareja puede capturar entre 3 y 6 roedores por noche, lo que se traduce en miles de ejemplares al año y en una contribución directa a la salud ambiental y sanitaria de las comunidades.
Una especie clave para el equilibrio del ecosistema
El jefe del Departamento de Fauna Silvestre, Adrián Gorrindo, hizo hincapié en la necesidad de proteger los sitios donde estas aves nidifican. En ese sentido, advirtió sobre prácticas que ponen en riesgo tanto a los pichones como a los adultos.
- Evitar la limpieza de palmeras mediante el uso de fuego.
- No realizar podas durante la época reproductiva de la especie.
- Conservar los refugios naturales que utilizan para anidar.
De acuerdo con los especialistas, la destrucción de nidos o la alteración del hábitat puede provocar la pérdida de crías y una disminución significativa de las poblaciones de lechuza de campanario en la región. Esto no solo afecta a la biodiversidad local, sino que también reduce la eficacia del control biológico de roedores, incrementando potencialmente los riesgos sanitarios para los habitantes.
El caso de San Rafael se convirtió así en un ejemplo de cómo la articulación entre ciudadanía, organismos ambientales y bomberos voluntarios puede marcar la diferencia en la conservación de una especie fundamental para el equilibrio del ecosistema mendocino.

