CGT prepara masiva marcha del 1° de Mayo contra el Gobierno

La central obrera busca mostrar fuerza en Plaza de Mayo

Movilización de la CGT hacia Plaza de Mayo por el Día del Trabajador

NewsITe

En la antesala del Día del Trabajador, la Confederación General del Trabajo (CGT) convocó para este jueves a una masiva movilización hacia Plaza de Mayo, con el objetivo de exhibir su capacidad de convocatoria y enviar una señal política al Gobierno nacional en medio de la crisis económica. La marcha contará con el acompañamiento de organizaciones sociales, culturales y políticas, y se plantea como una jornada de fuerte tono crítico hacia las políticas impulsadas por La Libertad Avanza.

La conducción cegetista apuesta a llenar el centro porteño y a demostrar que, pese a los cambios de escenario político, su poder de aglutinar trabajadores y sectores populares se mantiene intacto. En esa línea, uno de los triunviros de la CGT y secretario general del Sindicato de Empleados del Vidrio (SEIVARA), Cristian Jerónimo, adelantó que se espera una presencia multitudinaria y abierta a distintos espacios que hoy se sienten afectados por el ajuste.

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“La movilización va a ser multitudinaria, pacífica y abierta no solo a organizaciones sindicales sino también a otros sectores sociales”, remarcó Jerónimo, quien puso el foco en el deterioro del poder adquisitivo y el aumento de la pobreza. El dirigente cuestionó los datos oficiales que hablan de mejoras en salarios y empleo, y sostuvo que “el pueblo argentino la está pasando mal, la gente no llega a fin de mes y crece la pobreza en un contexto de recorte de ayudas sociales y subsidios”.

Críticas al modelo económico y advertencia de nuevas medidas

En el marco de la convocatoria, desde la CGT advirtieron que el malestar social seguirá escalando de no modificarse el rumbo económico. Jerónimo no descartó la posibilidad de nuevas protestas ni de un eventual paro general, y planteó la necesidad de construir una alternativa política “muy amplia”, que trascienda al peronismo tradicional e integre a otros sectores del campo popular.

En torno a ese objetivo confluyen diversas organizaciones, entre ellas la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), que confirmó su participación en la Plaza de Mayo tras mantener conversaciones con el triunvirato cegetista, con el que mantiene una relación fluida. La movilización, así, aparece como un espacio de rearticulación entre sindicatos y movimientos sociales frente al avance de las políticas de ajuste.

La posición de la Iglesia y el impacto en los servicios

Mientras tanto, la Iglesia católica decidió tomar distancia de la protesta. Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, la cúpula eclesiástica declinó la invitación a sumarse a la jornada, decisión que generó malestar en la sede de la CGT en la calle Azopardo, donde esperaban un respaldo explícito ante el complejo cuadro económico y social.

La jornada también se sentirá en la vida cotidiana de millones de personas, con posibles interrupciones y funcionamiento irregular de distintos servicios. El transporte será uno de los ejes sensibles: el sindicato La Fraternidad anunció un cese de actividades que impactará en el funcionamiento de los trenes, mientras que otros gremios podrían afectar la frecuencia de colectivos y otros medios de transporte.

  • Posibles interrupciones en trenes por medidas de La Fraternidad.
  • Servicios de recolección de residuos y correo con actividad restringida.
  • Retención de tareas en organismos públicos, logística y dependencias estatales por parte de UPCN y ATE.

“Vamos a ir hacia una medida de fuerza mucho más fuerte. Lo primero es mostrar en la calle el malhumor social que se percibe en todos lados”, advirtió el dirigente cegetista Jorge Sola.

Para Sola, la marcha de este jueves puede marcar el inicio de una escalada en el plan de lucha si no hay respuestas oficiales a los reclamos. El dirigente enumeró, entre las principales preocupaciones, el endeudamiento de las familias, la pérdida de puestos de trabajo y la creciente precarización laboral, fenómenos que, según advirtió, profundizan el descontento en amplios sectores de la sociedad.

En este contexto, la movilización de la CGT se perfila no solo como un acto por el Día del Trabajador, sino también como un mensaje político al Gobierno nacional y un termómetro del clima social en un momento clave del año.

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