Desde este mes comienza la aplicación provisional del esquema comercial, con nuevos cupos arancelarios y proyecciones de fuerte expansión en ventas externas e inversiones hacia 2030.

El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea comenzó a aplicarse de manera provisional desde este mes, con la entrada en vigencia del nuevo esquema de contingentes arancelarios a partir del lunes 4, primer día hábil. La medida marca un punto de inflexión para la inserción internacional de la Argentina y abre un escenario de oportunidades para el comercio exterior.
Según proyecciones de la consultora Abeceb, las exportaciones argentinas hacia Europa podrían crecer cerca de un 80% en los próximos cinco años. El salto estimado llevaría las ventas desde US$ 8499 millones en 2025 a más de US$ 15.000 millones en 2030, impulsadas por el acceso preferencial a nuevos mercados y la ampliación de cuotas.
El Gobierno avanzó en la implementación del acuerdo con la oficialización del marco normativo para la distribución de cupos en 21 contingentes arancelarios. La medida busca brindar previsibilidad a los sectores productivos que comenzarán a operar bajo las nuevas reglas comerciales.
Regulación de cupos y mecanismos operativos
A través de resoluciones publicadas en el Boletín Oficial, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca definió las reglas generales y específicas para el acceso a cuotas de exportación e importación de productos agropecuarios. La resolución 50/2026 establece el esquema normativo para todos los productos, con excepción de la carne bovina, que cuenta con un régimen particular.
El sistema prevé la emisión de certificados de exportación mediante la plataforma SACME, administrados a través del Sistema de Administración de Cuotas de Exportación (SIACE). En paralelo, las licencias de importación se gestionarán mediante la Ventanilla Única de Comercio Exterior Argentino (VUCEA) e integradas al Sistema Informático Malvina.
El objetivo oficial es garantizar “transparencia, publicidad y simplificación administrativa” en la asignación de cupos, en línea con las disposiciones del Mercosur y bajo un esquema de interoperabilidad entre sistemas estatales.
El acuerdo, firmado el 17 de enero en Asunción y ratificado por los países miembros, contempla contingentes arancelarios para una amplia variedad de productos. Entre ellos se incluyen carnes, miel, azúcar, etanol, arroz, cereales, derivados de soja, frutas, vinos y lácteos. A su vez, el Mercosur otorgó cupos para bienes europeos como quesos, aceite de oliva, vinos, pastas, cervezas y productos cárnicos.
Carne vacuna: nuevos cupos y continuidad de la Cuota Hilton
Uno de los sectores más relevantes alcanzados por el acuerdo es el de la carne vacuna. La resolución 53/2026 introduce modificaciones al régimen vigente e incorpora dos nuevos contingentes para exportaciones hacia la Unión Europea: uno para carne enfriada y otro para carne congelada.
La normativa mantiene vigente la tradicional Cuota Hilton, destinada a cortes de alta calidad, con un volumen de 29.389 toneladas sin aranceles hasta 2030. La distribución continúa bajo el esquema actual: 90% para frigoríficos y 10% para proyectos conjuntos entre productores y plantas exportadoras.
El sistema de asignación combina antecedentes de exportación, con un 70% basado en envíos totales y un 30% en ventas específicas a Europa y Reino Unido durante los últimos tres años. Además, se establecen límites por empresa, penalidades por incumplimientos y mecanismos de redistribución de cupos no utilizados.
La normativa también fija restricciones, como la prohibición de transferir cuotas entre empresas o ciclos comerciales, y crea el Certificado de Autorización de Cupos Mercosur para gestionar los nuevos envíos.
Los contingentes para carne bovina se implementarán de manera progresiva, con incrementos graduales en los volúmenes desde 2026. Las empresas que ya participan en la Cuota Hilton podrán acceder a estos nuevos cupos mediante procedimientos simplificados.
Proyecciones de inversión y expansión exportadora
El impacto del acuerdo no se limita al comercio de bienes. Las estimaciones privadas anticipan un crecimiento significativo de la inversión extranjera directa proveniente de Europa, que podría alcanzar los US$ 92.000 millones hacia 2030.
El nuevo marco regulatorio apunta a liberalizar gran parte del comercio agroindustrial entre ambos bloques, generando condiciones de mayor previsibilidad para el desarrollo de cadenas exportadoras y la ampliación de productos con mayor valor agregado.
En ese contexto, el acuerdo Mercosur–Unión Europea se perfila como un instrumento clave para la expansión del comercio exterior argentino y la consolidación de su presencia en un mercado estratégico.

