La modelo decidió revertir el tratamiento estético luego de la repercusión negativa que generó su nueva imagen. La información fue confirmada por Yanina Latorre, quien reveló que la influencer atravesó un momento de angustia.

El cambio estético de Julieta Poggio generó una repercusión mayor a la esperada en redes sociales y derivó en una decisión inmediata: la modelo decidió revertir el procedimiento y recuperar su sonrisa original tras una ola de comentarios.
La información fue difundida por Yanina Latorre en el ciclo SQP, donde explicó que la ex participante de “Gran Hermano” no logró mantenerse al margen de las críticas. “Por el bardeo en redes se sacó las carillas”, aseguró al detallar lo ocurrido.
Según precisó la conductora, si bien se trataba de un tratamiento reversible, la experiencia tuvo impacto emocional. “Me dijo que le sacaron las carillas y le quedaron sus dientes de siempre, pero en el audio hablaba angustiada”, agregó, al describir el estado anímico de Poggio tras la decisión.
El tema también generó un cruce público con el odontólogo Emiliano Olivera, quien cuestionó el resultado del retoque estético. La influencer lo calificó de “hater” y señaló que sus trabajos no eran visibles en redes, lo que motivó una respuesta del especialista.
Olivera defendió su trayectoria y sostuvo: “Tenés dos o tres talles más de dientes”. Además, afirmó: “¿Hater? Hace 26 años que hago ortodoncia”, y difundió un video con casos propios para respaldar su postura profesional.
En sus declaraciones, el odontólogo remarcó que las carillas dentales cumplen una función exclusivamente estética y advirtió sobre sus posibles efectos. “Naturalmente tus dientes son bellos, no dejás de ser una mujer hermosa por lo que te has hecho. Pero sí hoy te van a comentar los dientes porque es lo primero que se te ve cuando apareces en cámara”, señaló.
Finalmente, insistió en que el tratamiento aplicado habría sobredimensionado la dentadura y podría afectar incluso aspectos funcionales. “Son como dos o tres talles más de dientes que tenés hoy en la boca”, afirmó, y concluyó que en estos casos “interfieren en la función fonética”, al alterar la posición de la lengua y el paso del aire.

