Córdoba: cierran Gomas Gaspar y despiden a 40 trabajadores

Fuerte impacto laboral por el cierre de una histórica fábrica cordobesa

Portones cerrados de la planta de Gomas Gaspar en Córdoba

NewsITe

La industria manufacturera de Córdoba sufrió un nuevo golpe con el cierre definitivo de la planta de Gomas Gaspar, firma dedicada a la producción de bases y suelas para calzado, ubicada en el barrio San Vicente. La empresa, con más de tres décadas de actividad, dejó en la calle a unos 40 trabajadores, en un contexto de conflicto abierto por salarios e indemnizaciones adeudadas.

De acuerdo con testimonios de delegados gremiales y trabajadores, las primeras señales de crisis se hicieron visibles en diciembre de 2025, cuando la compañía dejó de abonar el sueldo anual complementario. A partir de allí se sucedieron decisiones empresariales que, según denuncian, prepararon el desenlace actual.

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La administración dispuso vacaciones obligatorias por 30 días, pero durante ese período se habría producido un vaciamiento progresivo de la planta: retiro de maquinarias, reducción de la actividad y desarme de sectores productivos. Al finalizar el receso, los operarios se encontraron con telegramas de despido y los portones prácticamente paralizados.

Reclamos por despidos, deudas salariales e indemnizaciones

La situación en la puerta de la fábrica es de alta tensión. Trabajadores con más de 20 años de antigüedad señalan que la empresa no abonó las indemnizaciones previstas por ley ni regularizó deudas acumuladas de meses anteriores, incluidos sueldos y aguinaldos.

Arturo Pitkard, delegado regional del Sindicato Obrero del Caucho, advirtió que las desvinculaciones se concretaron de manera escalonada pero sin cumplir obligaciones básicas de seguridad social. Según indicó, hay aportes previsionales en duda, cobertura médica interrumpida y una “falta total de respuestas empresariales” frente a los reclamos.

Detrás de las cifras aparece el impacto humano. Entre los despedidos está Martín Figueroa, con 25 años en la planta y 62 de edad, que ahora enfrenta el desafío de reinsertarse en un mercado laboral cada vez más restringido para los trabajadores mayores. Otro caso es el de Fabián Córdoba, con 18 años de experiencia, cuya familia perdió la cobertura para tratamientos médicos y depende de ayuda de parientes para afrontar gastos básicos de alimentación y vivienda.

Una crisis que golpea a las pymes del sector calzado

El cierre de Gomas Gaspar se inscribe en un escenario complejo para las pequeñas y medianas empresas industriales. El sector del calzado arrastra una caída sostenida del consumo interno: fuentes sectoriales ubican la baja en torno al 16% durante 2024, con una mejora marginal del 2% al año siguiente, insuficiente para compensar la recesión.

A esto se suma la presión de las importaciones de productos terminados y de componentes de caucho, que compiten con la producción nacional en precios y financiamiento. La apertura comercial y el aumento de costos operativos —tarifas, alquileres e insumos dolarizados— terminaron asfixiando a muchas plantas manufactureras.

  • Caída del consumo interno de calzado y productos afines.
  • Competencia externa potenciada por la apertura de importaciones.
  • Aumento de costos fijos y financieros para las pymes industriales.
  • Falta de herramientas de protección y crédito productivo accesible.

Datos recientes del INDEC reflejan esta tendencia: la industria manufacturera registró una baja interanual cercana al 8,7% en febrero de este año, con un impacto más fuerte en ramas intensivas en mano de obra como el calzado y sus insumos.

“Gomas Gaspar fue durante años un orgullo de la producción cordobesa; hoy sus trabajadores se encuentran sin respuestas y sin el respaldo económico que les corresponde por ley”, advirtieron representantes gremiales.

Mientras continúan las movilizaciones en los accesos a la planta, los extrabajadores esperan una intervención estatal y judicial que permita asegurar el cobro de salarios e indemnizaciones adeudadas. En el barrio San Vicente, el cierre no sólo implica la pérdida de 40 empleos directos, sino también un golpe para el comercio y los servicios que dependían de la actividad fabril.

Organizaciones sindicales y sociales piden que se avance en instancias de mediación, se investigue el presunto vaciamiento y se busquen alternativas productivas que eviten que el predio quede abandonado y se pierda definitivamente la capacidad instalada.

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